domingo, 8 de marzo de 2009

Saburo Sakai el dragón de la Guerra del Pacífico

Las victorias conseguidas por los cuatro principales pilotos de combate japoneses en el Pacífico durante la primera parte de la Segunda Guerra Mundial, solamente fueron superadas por las de los que mayor número habían conseguido entre los finlandeses y alemanes. Gran parte del mérito correspondió a las cualidades de los cazas embarcados de que disponían los pilotos de las Fuerzas Aéreas Navales Imperiales Japonesas. Y en primer lugar, en cuanto a excelentes cualidades, se hallaba el Mitsubishi A6M2 Zero-Sen. Los hombres que más lo manejaron fueron Hiroyoshi Nishizawa, Testuzo Iwamoto, Schoichi Sugita y Saburo Sakai. Este último era un entusiasta del aparato, del que decía que le excitaba como ninguna otra cosa lo había hecho jamás. “Era el avión más sensible con el que he volado; incluso la más leve presión de un dedo le hace responder inmediatamente”, decía. Sakai era de humilde procedencia. Había nacido el 26 de agosto de 1916, y había ingresado en las fuerzas navales japonesas como marinero común a los dieciséis años. Comenzó a relacionarse con tareas de aviación en 1937, cuando había conseguido el el grado de suboficial de tercera clase. Ya en la campaña japonesa en China, entre 1938 y 1939, Sakai comenzó a combatir y ganó su primera victoria al derribar un Polikarpov I-16 sobre Hankow. La segunda también tuvo como escenario China, aunque no se produjo hasta agosto de 1941. Después, el 8 de diciembre de 1941, Sakai derribó el primer aparato americano que cayó en la campaña de Filipinas. Era un Boening B-17D Fortress. Antes de ponerse enfermo en marzo de 1942, Sakai, que se había desplazado con la guerra aérea a Java, habia alcanzado ya las trece victorias. De estos aparatos, dos eran Hurricane y cuatro Buffalo. Cuando tres meses después volvió al frente, fue a Nueva Guinea. Se le destino al Chutai del teniente Junishi Sasai. Era un reducido grupo de pilotos que había de convertirse en la unidad con mayor numero de victorias en toda el área del Pacifico. Además de Sasai, que consiguió 27, formaba parte de ella Nishizawa, con 87; Toshio Ota, con 34, y Takatsuka, con 16. Sus oponentes eran aparatos norte no tan anticuados y de probada experiencia, a los cuales los japoneses, de todas maneras, barrieron de los cielos de Nueva Guinea. Las victorias de Sakai fueron creciendo rápidamente y en agosto había alcanzado 57, que en esos momentos era el numero mas alto conseguido en la Guerra del Pacifico. El 8 de agosto, los pilotos de la Chutai de Sakai despegaron para una larga misión destinada a apoyar a las fuerzas japonesas que se enfrentaban con los marines norteamericanos en Guadalcanal, en las islas Salomón. Sakai derribo en esa ocasión dos Wildcat y un Douglas Dauntless, antes de atacar un grupo de Avenger. Derribo también dos de esos, la habilidad de Saburo Sakai era incuestionable; pero fue en ese enfrentamiento cuando le alcanzo un disparo de un torpedo, que le hirió en la cara. A pesar del dolor que experimentaba y de la perdida de un ojo, Sakai consiguió llevar su destrozado aparato hasta su base. Una vez recobrado, intervino en muy pocos combates, aunque todavía conseguiría derribar dos aparatos más.