jueves, 19 de marzo de 2009

El águila del desierto, Hans-joachim Marseille

Uno de los cuatro pilotos de la Luftwaffe que consiguieron la máxima condecoración alemana en el curso de la Segunda Guerra Mundial fue el berlinés Hans-joachim Marseille, que logró elevar el número de sus victorias a 158 aparatos adversarios abatidos. “Jochen” Marseille había nacido el 13 de diciembre de 1919 y entró en la Luftwaffe a los diecinueve años. Dos años más tarde había terminado su aprendizaje como pilot y fue destinado al frente del Canal. Allí demostró desde el comienzo gran confianza en sí mismo, tanto mientras servía en la 4/JG 52, a las órdenes de Hauptmann von Kornatzki, como cuando pasó a la I/LG, al ser enviada a Jever, en agosto de 1940, la II/JG 52. Pronto comenzaron a hacerse conocidas las victorias de Marseille. Durante la Batalla de Bretaña abatió siete aparatos enemigos, que en un principio se afirmó habían sido Supermarine Spitfire. Posteriormente se supo que al menos cinco de ellos fueron Hawker Hurricane. El mismo Marseille fue derribado cuatro veces y en septiembre conseguía la Cruz de Hierro de primera clase. Su destino en la costa del Canal le sirvió para adquirir experiencia y madurez, de modo que cuando llego al norte de África con la I/JG 27, en abril de 1941, ganó rápidamente y sin ninguna dificultad fama de piloto extraordinariamente competente y valeroso. Se dice que Marseille contribuyó más que ningún piloto en cualquier frente a que la Luftwaffe mantuviera la confianza en sí misma en un momento de la guerra en que la RAF comenzaba a ganar superioridad en el desierto occidental, ya que sus victorias eran verdaderas inyecciones de optimismo para sus compañeros. Su primer aparato abatido en el nuevo destino fue un Hurricane, que derribó cerca de Tobruk el 23 de abril. Ese mismo día Marseille volvió a ser alcanzado, pero, para su gran suerte, cayó detrás de sus propias líneas. Durante el verano y el otoño de 1941, Marseille siguió incrementando el numero de sus triunfos, a pesar de que el viejo Messerschmitt Bf. 109E-4/Trop que pilotaba, y que aun estaba en la dotación de la JG 27, perdia empuje por momentos ante los aparatos de la RAF, los Hurricane Mk II y Curtiss P-40 Tomahawk, que llegaban en cantidades cada vez mayores al desierto. Pero la I/JG fue pronto dotada con los Bf. 109F, y con este nuevo avión el joven Marseille alcanzo las mas brillantes victorias. El 22 de febrero de 1942, siendo ya teniente, cuando contaba en su historia 50 aparatos derribados, recibió la Cruz de caballero. Sus cualidades eran altamente apreciadas; el siguiente 3 de junio abatió seis cazas enemigos en once minutos. Tres días mas tarde recibía las hojas de roble. Pero fue esa su mayor hazaña. El día 17 de ese mismo mes, a la vista de su propio campo de vuelo, derribo en siete minutos seis aparatos Hurricane y Tomahawk. Al día siguiente Marseille estaba en Alemania para recibir de manos del mismo Fuhrer, las espadas de la Cruz de Caballero. Era ya Kapitan del 3 Staffel y el número de sus victorias se elevaban a 101. Todavía estaba por llegar el máximo logro de Marseille. El 1 de septiembre, en el curso de tres salidas, consiguió abatir 17 aparatos de caza de la RAF, un hecho tan sorprendente que al día siguiente su condecoración recibió los Diamantes. Para el día 15 del mismo mes se había convertido en el tercer piloto que había alcanzado las 150 victorias. Quince días después, Joachim Marseille encontraba la muerte, no en combate, sino en un trágico accidente. Ese día la estrella más veloz del África, dejo de brillar.