martes, 3 de marzo de 2009

El rey de los cielos, Erich Hartmann el imbatible

El piloto de caza que consiguió más elevado número de victorias aéreas en combate de todos los tiempos fue el alemán Erich Hartmann. Nada menos que trescientos cincuenta y dos aparatos enemigos derribo durante las misiones en las que tomo parte en la II Guerra Mundial, record del que quedaron lejos los demás pilotos. Erich Hartmann se incorporo a la Jagdgeschwader 52 en el mes de octubre de 1942, cuando esta unidad de caza se hallaba en el frente oriental. Estaba entonces dotada de aparatos Messerschmitt Bf.109G Gustav, y en cuanto a los aparatos recién llegados entraron en servicio, las victorias de Hartmann comenzaron a incrementarse de manera espectacular. Cuando fue ascendido a capitán de la Staffel Nº9, las versiones G-6 y G-10 estaban empezando a ser sustituidas por la G-14. El Messerschmitt Bf.109G-14 fue la última versión operacional del modelo Gustav. Se habían instalado grandes salientes abombados, que hacían el aparato mucho mas aerodinámico, sobre las pesadas ametralladoras de 13mm Mg 131 que se montaban sobre el motor. También se habían modificado la cubierta de la carlinga, que se había puesto del tipo Galland, que ofrecía la ventaja de tener marcos mucho más amplios, aumentando así considerablemente la visibilidad. Se cambiaron también la cola y el timón, de madera. Los motores que se montaban en el G-14 solían ser DB605A, AM, AS, ASB, ASD y ASM. Una novedad introducida entre algunas unidades alemanas durante el último invierno de la guerra fue la práctica de pintar los aviones con camuflaje para tiempos de nieve. El aparato de Hartmann permaneció con el conocido colorido a manchones: verde oscuro y verde negruzco sobre las partes superiores de las alas y azul pálido en las partes inferiores, y también manchones en los laterales del fuselaje aspecto exterior del avión de Erich Hartmann cambio ligeramente cuando este fue nombrado comandante del segundo grupo de la unidad 52. Entonces no solo incorporo a su Gustav la insignia del grupo, sino que también puso la de su famosa Staffel 9. Mas tarde, como nuevo signo distintivo, hizo pintar en su aparato una estrella de ocho puntas delimitadas por trazos blancos alrededor del morro del avión. Ya en los comienzos de su carrera de combates aéreos, Hartmann había empezado a inscribir en la cola de su aparato el número de sus victorias. Lo mismo que otros pilotos alemanes que conseguían numerosos éxitos, llevaba pintada la Cruz de Caballero e iba añadiéndoles los grados que conseguía, al mismo tiempo que modificaba el número de victorias. Así, cuando estas llegaron a trescientas, se pintaron en la cola unas espadas y hojas de robles estilizadas y se puso el numero 300. Numero que se fue modificando hasta llegar a la asombrosa cantidad de 352, su imbatida marca final. El legendario invencible de los aires vio la luz por última vez en 1999, en la paz de su hogar; dicen que antes de morir, miro fijo al cielo y con una placida sonrisa despego su Gustav por última vez.