martes, 17 de marzo de 2009

Artilleria ligera, el mortero (primera parte)

Se conoce como mortero al arma, generalmente de avancarga, cuya utilización requiere ángulos de tiro superiores a los 45 grados. Se entiende por ángulo de tiro el formado por el eje imaginario del cañón con el plano de sustentación, ángulo que varía con la mayor inclinación del cañón. Cuanto mayor sea este ángulo, la trayectoria (línea imaginaria que describe el proyectil en el aire) será más o menos curva, lo que permitirá salvar los obstáculos que el proyectil pudiera encontrar en su camino si su trayectoria fuera más rasante. Las armas que se emplean con gran ángulo de tiro se las denomina de tiro curvo, y entre ellas se catalogan los morteros. De entre los morteros se pueden diferenciar dos grandes grupos, unos de grueso calibre y gran alcance y otros de pequeño calibre y alcance reducido. El mortero de mano sería un ejemplo de estos. Fue durante el siglo XVI cuando la llamada artillería ligera tuvo su mayor desarrollo. Se diseñaron gran variedad de piezas de nombre, forma y calibres diversos, sin embargo, eran todas de tiro tenso, por lo que no pueden considerarse como morteros. Fue durante el siglo XVIII cuando se fabricaron pequeños morteros de bronce que por su manejabilidad se les puede considerar como morteros de mano, definibles como aquellos que por su pequeño tamaño y movilidad pueden ser manejados por una o dos personas y cambiar rápidamente de asentamiento, utilizándose como apoyo inmediato a la infantería o caballería, para facilitar su avance o proteger la retirada. No obstante, el uso que se dio a estas armas hasta la primera guerra mundial fue estático, es decir, se emplearon en barcos y fortificaciones, sin utilizar la movilidad antedicha.
Las enseñanzas de los primeros años de la Gran Guerra originaron unas verdades indisputables.
1º. Que las tropas necesitan estar en posesión de un arma lanzadora de granadas, de potencia que sustituya a las propias de la artillería, en todos aquellos momentos en que tropas aisladas tengan que resolver por ellas mismas situaciones de combate, incursiones, resistencias o retiradas. 2º. Que dicha arma debe de ser ligera para que su transporte no origine carga alguna, incluso pueda ser transportada por una sola persona, que sea de manejo fácil, que pueda ser colocada y retirada de batería prontamente sin necesidad de ningún tipo de obra para su asentamiento. Igualmente necesita ser un arma precisa, capaz de batir las distancias próximas y medias del combate, y se halle dispuesta para batir barrancos y lugares ocultos.
Su misión es batir al enemigo o señalarlo a las unidades que deban hacerlo. Acompañar a las pequeñas unidades de infantería y caballería. La escuadra de mortero está formada por un cabo y cuatro soldados, uno de ellos es el encargado del transporte del arma, y el resto portadores de la munición.
Se utiliza con proyectiles rompedores, perforantes y fumígenos, pudiendo en determinados casos ser empleado en la guerra química. Partes del mortero de mano:
-Cañón: Es un tubo de acero liso en su interior. En la boca de fuego y en su parte exterior tiene un reborde circular para facilitar la colocación de la granada. En su otro extremo lleva un sector roscado por el que queda fijo a la culata y por ésta a su vez a la plataforma o placa base de asentamiento en el terreno. -Culata: Pieza de acero que sirve para obturar el cañón y para alojar los mecanismos de persecución, disparo y seguridad.
-Plataforma o placa base: Sirve para fijar el cañón y la culata al terreno y también para repartir sobre éste la fuerza del retroceso del arma durante los disparos. -Mecanismo de persecución: Consta de aguja persecutora, muelle y martillo percutor. Posee un dispositivo mediante el cual la aguja queda asomando por el grano del fogón (oído) y permite una mayor velocidad del disparo, ya que al caer sobre ella la granada se produce el disparo sin necesidad de utilizar el tirafrictor (gatillo). -Aparatos de puntería: Generalmente constan de un nivel para el asentamiento horizontal del arma sobre el terreno y dos goniómetros, uno que mide el ángulo de tiro y otro el ángulo de deriva (acimut).