viernes, 1 de mayo de 2009

El destructor de acorazados Hans-Ulrich Rudel

El mayor numero de victorias sobre maquinas enemigas de toda la historia de la aviación de guerra lo consiguió el alemán Hans-Ulrich Rudel, un piloto cuyas hazañas jamás fueron igualadas por ningún otro y que obtuvo la única Cruz de Caballero que se concedió con las hojas de roble de oro. Al mismo tiempo, Rudel llevo a cabo el mayor número de vuelos de combate de la guerra, ya que en febrero de 1945 había efectuado mas de 2400 y todavía siguió volando hasta el ultimo dia del conflicto. Hans-Ulrich Rudel había ingresado en la Luftwaffe en 1936, y aunque se entreno como piloto de bombardeo en picado, paso tres años como piloto de reconocimiento. Hasta 1941 no fue destinado al 1 Stafel, formación de Stukas 2 Immelmann, con la que habría de volar hasta el final de la guerra. El día de la operación Barbarroja (invasión de Rusia) hizo sus primeras cuatro salidas para combate a bordo de aparatos Stuka, los Junkers Ju.87B. El 23 de septiembre de ese mismo año, Rudel ataco las unidades de la flota rusa que se hallaba en Kronstadt y hundió el acorazado Marat, de 23600 tons. En ataques posteriores hundió un crucero y un destructor. Así, el 6 de enero de 1942 obtenía, después de 400 misiones de combate, la preciada Cruz de Caballero. Después de un breve periodo de descanso fue ascendido a Staffelkapitän y destinado a volar en la zona del Caucaso. El 24 de septiembre hacia su vuelo numero 500 y el 10 de febrero del siguiente año, el 1000. por esas fechas usaba con mucha frecuencia los Ju 87D, pero no mucho después, tras su ascenso a Hauptmann en abril de 1943, comenzó a usar los antitanques Ju 87G. Después de la terrible lucha de Kuban en la que hundió o destruyo 70 aparatos anfibios rusos, consiguió la Cruz de Caballero realzada con las preciadas hojas de roble. El número de tanques enemigos destruidos por Rudel comenzó a crecer vertiginosamente desde el primer día de la batalla de Kursk el 5 de julio. Ese mismo día, en la primera salida destruyo 4 tanques, cifra que se elevo a 12 en toda la jornada. El 12 de agosto cumplía su salida 1300 y llevaba como radio operador a Erwin Hentschel, que cumplía 1000. El 30 de octubre destruía el centésimo tanque ruso. Rudel se convirtió en un piloto legendario.
Siguieron sus victorias, se sucedieron los ascensos y las condecoraciones. El 26 de marzo de 1944 destruyo el solo 17 tanques enemigos, con lo que en total llegaba a los 202. El 1 de junio, mientras hacia su vuelo de combate numero 2000, los tanques que había destruido llegaban a 301. El 19 de agosto su avión fue derribado, pero, a pesar de las heridas que sufrió en una pierna, siguió en activo. El 29 de diciembre obtuvo la única medalla con hojas de roble de oro que jamás se concedió.
El 8 de febrero de 1945, Rudel fue abatido nuevamente cerca de Lebus. Salvo la vida gracias a su artillero de popa, el Dr. Gadermann, pero fue necesario que se le amputara el pie derecho en un puesto de socorro de urgencia. Con la herida sin curar del todo, Rudel continúo sus vuelos de combate y destruyo 26 tanques más antes del final de la guerra. Nadie ha superado sus hazañas en ninguna guerra