martes, 5 de mayo de 2009

La guerra se vuelve un arte (parte final)

En aquel periodo apareció también el arco compuesto, que era una potente arma ofensiva. Se hacia de madera, hueso de animal, tendones y cola. Exigía una gran fuerza para tensarlo, y en manos expertas tenia un alcance eficaz de 230-270 metros, o sea, mas que el arco largo ingles medieval. Con este arco compuesto y las nuevas puntas de metal de las flechas, el arquero se convirtió en el primer infante de los ejercito del Próximo Oriente, aunque la facultad de llegar al cuerpo a cuerpo con armas de choque seguía siendo, por lo general, esencial. La importancia del choque la ilustra mejor el arte antiguo de mesopotamia, que muestra más claramente que el de Egipto el papel de la lanza o de la pica. Los sumerios están representados en orden cerrado y avanzando con el apoyo de los carros, llevando la lanza como arma de penetración, de la misma forma que la uso posteriormente la falange de hoplitas griegos. Las puntas metálicas de las lanzas aumentaban su potencia. Las ventajas de combinar la movilidad (carros) y la seguridad (piqueros) con una potencia de tiro de alcance corto, medio y largo (lanzas, jabalinas y arcos) fueron reconocidas desde muy pronto en el Próximo Oriente, aunque los griegos del periodo clásico tardaron en aprender aquellas posibilidades. Como hemos visto, hubo, desde luego, formas de armaduras defensivas personal en los tiempos prehistóricos, pero en la Edad del Bronce se progreso mucho en ese dominio de la tecnología militar. Los escudos de distintos tipos y construcción, mas la coraza de escamas metálicas (la cota de mallas) ofrecían cierto grado de protección contra las terribles armas nuevas. En esta Edad del Bronce aparecieron escudos de todas las formas imaginables, desde los redondos a los de figura en ocho, lo que dependía, en parte, de las armas que se esperaban que usasen los oponentes. Los cascos experimentaron muchos cambios de estilo en respuesta a la aparición de nuevos medios ofensivos, pero no parece que ninguno de los del Próximo Oriente cubriese totalmente el rostro, probablemente debido a lo caluroso del clima. En este estudio de la nueva tecnología hay que hacer mención especial de otra arma ofensiva. El uso del metal hizo posible la espada de guerra, que se extendió rápida y ampliamente por todo el Próximo Oriente. En el Neolítico se habían hecho dagas de piedra, pero esta última era excesivamente quebradiza para una espada mas larga, aunque perduren algunos ejemplos de ella. El broncee posibilito la construcción de espadas de penetración y corte, que aparecieron en una multiplicidad de formas. Pero ni siquiera el bronce era suficientemente fuerte para una espada bastante resistente y con buen filo, aunque las espadas eran frecuentes para uso ceremoniales y, en ocasiones, para el combate, el empleo militar extenso de esta nueva arma exigía un metal mas duro que no apareció hasta que se inicio la tecnología del hierro. La tecnología de las nuevas armas de la Edad del Bronce y la consolidación de los estados del Próximo Oriente dieron lugar a una industria de armamentos organizada. Las pinturas murales de Egipto muestran arsenales para la fabricación de arcos, flechas, escudos, ruedas de carros y otros artefactos de guerra. Pero a pesar del enorme incremento de la capacidad del hombre para hacer la guerra, los guerreros de la Edad del Bronce se enfrentaron, del mismo modo que sucede hoy, con el gran dilema de las innovaciones militares, o sea, con lo que se ha llamado el “ciclo inventivo de la ofensa y la defensa”. Los tres factores indispensables de la guerra, la movilidad, seguridad y potencia de tiro están tan relacionados entre si que al cambiar uno han de hacerlo forzosamente los otros. Un soldado en campaña tiene mas movilidad cuando no lleva armadura, pero su seguridad es menor; su potencia de tiro es más grande si lleva muchas armas, pero sus movimientos se reducen; si con una armadura se eleva su seguridad, disminuyen su movilidad y potencia de tiro. Los generales de la antigüedad, incluidos los de la edad del bronce, ignoraban este ciclo, para mayor peligro de ellos.