miércoles, 22 de abril de 2009

Fuerzas de Asalto aerotransportadas, el Fuhrer toma Belgica (primera parte)

"En 1940 se consideraba que la fortaleza de Eben Emael era inexpugnable, sin dudas porque todavía no habían entrado en acción las revolucionarias fuerzas de choque alemanas".
A las 04:30 horas del 10 de mayo de 1940, once planeadores DFS 230 alemanes fueron remolcados por sendos Ju 52 desde el aeródromo de Colonia-Ostheim, unos 120km al este de la frontera holandesa.Estos planeadores transportaban la Sección de Asalto Granite (granito), que consistía en dos oficiales y 83 suboficiales y soldados, todos ellos zapadores paracaidistas extraídos de la 7ª División Aerotransportada de la Luftwaffe. Los planeadores se dirigían a la supuestamente inexpugnable fortaleza belga de Eben Emael y, si todo funcionaba según lo previsto por el Fuhrer, iban a ser remolcados durante 25 minutos antes de ser liberados sobre la frontera holandesa para que planeasen hasta el objetivo. Una vez allí, su cometido era la destrucción de los cañones y las fortificaciones de Eben Emael antes de que pudiesen ser empleadas para retardar el avance de las fuerzas terrestres alemanas sobre los puentes del canal Alberto, una importante línea defensiva que amenazaba con bloquear la prevista invasión alemana de los Países Bajos en mayo de 1940. Si el Sexto Ejercito alemán debía avanzar según lo previsto, entre Roermund y Lieja, Eben Emael debía ser anulado antes.
La fortaleza se había terminado en 1935, cuidadosamente emplazada en una elevación rocosa que dominaba el sector más importante del canal Alberto. Entre 1932 y 1935, los belgas habían construido unas instalaciones que se extendían 700m de este a oeste y 900m de norte a sur. En la cara noreste, un pronunciado talud caía 40m sobre el canal Alberto, mientras que en el noroeste la planicie del río Jeker había sido elevada y las defensas mejoradas mediante una zanja de pronunciados taludes. En los costados este y sur, donde el terreno circundante se hallaba a la misma altura que las defensas, los ingenieros belgas habían construido una amplia zanja y un muro de 4m de altura. La fortaleza estaba construida a varios niveles con un total de 64 puntos fuertes que alojaban una variedad de piezas de artillería, incluidas de 120mm, antiaéreas y contracarro. Todos los cañones estaban protegidos por pesadas cúpulas de acero, algunas de las cuales presentaban un espesor de 30cm. Los belgas estaban convencidos de que estas eran inmunes a todo salvo a pesados y dilatados bombardeos artilleros y ataques aéreos. Se habían colocado amplios campos de minas y largas filas de alambradas, para canalizar a cualquier atacante hacia unas casamatas erizadas de ametralladoras. La entrada a la fortaleza se hallaba en la ladera opuesta a la colina y estaba protegida por un foso inundado. Los alemanes no conocían con certeza los efectivos de la guarnición belga, pero estaban convencidos de que su comandante, el mayor Jottrand, contaba con un mínimo de 1200 hombres. Por su parte, los belgas asumían que la fortaleza iba a forzar a cualquier atacante a desplegar importantes efectivos para realizar un largo sitio y que mientras tanto podrían aprovechar para destruir los puentes sobre el canal y enviar refuerzas para proseguir con las acciones dilatorias. Los hombres de la Sección de Asalto Granite eran el elemento clave del brillante plan esbozado por el propio Adolf Hitler y el general Kart Student, comandante del cuerpo paracaidista alemán, para que la invasión alemana de Francia y los Países Bajos evitara este formidable obstáculo. Formaban parte del Sturmabteilung (Grupo de Asalto) Koch, cuyos objetivos generales eran los puentes Kanne, Vroenhaven y Veltwezelt sobre el canal Alberto. Se conseguiría el factor sorpresa depositando fuerzas aerotransportadas con planeadores en cada objetivo, unas horas por delante de las fuerzas de invasión. Como era esencial asegurar todos esos objetivos simultáneamente, el Hauptmann (capitán) Koch dividió su unidad en cuatro elementos autónomos, cada uno con un cometido especifico. Los puentes debían ser tomados por tres Secciones de Asalto: “la Hierro” del alférez (Leutnant) Schachter se ocuparía del Kane, “la Hormigón” del alférez Schacht tomaría el puente de hormigón de Vroenhaven y “la Acero” del Oberleutnant (teniente) Altman haría lo propio con el puente de acero de Veltwezelt. La Sección de Asalto Granite estaba al mando del teniente Rudolf Witzig, un ingeniero de 25 años famoso por su profesionalidad y dedicación. Desde noviembre de 1939, los hombres de Koch se entrenaban para su tarea en un secreto absoluto y practicaban el asalto con planeadores en las fortificaciones de Gleiwitz, capturadas a los polacos. El 10 de mayo cada planeador contenía un impresionante arsenal: por su parte, cada zapador paracaidista llevaba un fusil o un subfusil, así como 50kg de explosivos u otro equipo vital. Entre este figuraban unas cargas explosivas especiales fijadas a largas pértigas para ser introducidas a través de las troneras, el equivalente a los torpedos Bangalore para abrirse paso entre las alambradas y lanzallamas para sofocar la resistencia mas tenaz. Las municiones mas importantes eran, empero, las 20 Hohlladung (cargas huecas) de 50kg y 28 de 12kg, con las que los hombres de Witzig debían abrirse paso a través de los blocaos de Eben Emael.