domingo, 28 de junio de 2009

Sobreviviendo a un ataque nuclear táctico (parte final)

Descontaminación

Estos procedimientos asumen, claro esta, que hayas tenido la posibilidad de escapar de la detonación, retirarte de la línea de fuego y limpiarte en un lugar seguro.
Los vehículos y grandes piezas de equipo se pueden descontaminar con sistemas de agua a presión montados en camiones. Las personas pueden ir a una unidad d descontaminación móvil, que tiene una serie de refugios sellados en los que cada hombre se quita la ropa y se ducha.
Si no se dispone de estas unidades deberás intentar hallar una fuente de agua descontaminada. Quítate toda la ropa: estará polvorienta. Sacúdela y cepillala. Lávala y aclárala, y después la tiendes o la envías a una unidad de lavandería. Descontaminas tu arma cepillándola y pasándole un trapo. Después lávate meticulosamente con jabón y agua –en una ducha si es posible- para quitarte el polvo y las partículas irradiadas. Mientras te lavas, presta especial atención a las zonas con vello, a los orificios del cuerpo y a las arrugas. Friégate bien las manos y las uñas. Después de lavarte deberás medirte con un debitómetro. Si sigues contaminado, lávate otra vez. Cuando estés libre de contaminación, ponte ropa limpia. Un escenario más probable será aquel en el que el caos producido por los ataques nucleares tácticos impedirá la descontaminación mas elemental. Si esto sucede, tu misión se convertirá entonces en elemento prioritario y habrá que considerar en segundo plano la salud de tus hombres y sus dosis radiactivas. Habrá que emplear con más cuidado a los hombres con una dosis mayor y su exposición deberá ser controlada. Muertos vivientes

Los bomberos de Chernobyl fueron un buen ejemplo de hombres trabajando en condiciones de “guerra”. Muchos sabían que habían recibido dosis casi letales y, con esta idea en mente, aceptaron que ya estaban “muertos” y siguieron combatiendo el fuego. Puede que resulte difícil asimilar este espíritu de sacrificio en una emergencia que no sea de proporciones continentales. Con Chernobyl en mente, merece la pena recordar que se han construido centrales nucleares en todo el mundo y hasta una guerra convencional podría convertirse en “sucia” por la radiación ocasionada por los daños de combate sufridos por una central nuclear.

Señalización meticulosa

Se cuelga una señal triangular en una valla que rodea una zona. La señal es blanca, con la palabra ATOM en la cara contraria a la zona contaminada. EN la otra cara se indicará la dosis, la fecha y la hora de la lectura, así como la fecha y hora de la detonación que produjo la contaminación. Las señales se deberán colocar lo bastante juntas para que sea imposible pasar entre ellas sin verlas.
Si tienes que pasar por una zona contaminada deberás llevar un equipo NBQ completo.
Se protegerán los equipos acorazados portapersonal y los de combate, pero si vas en un vehículo de carrocería desprotegida, desplázate con la mayor rapidez posible, esquivando las nubes de polvo que se levanten. Evita el contacto con cualquier objeto en la zona contaminada.
Después de atravesar la zona, utiliza equipos de descontaminación para tu vehículo y tu persona. Puede que tengas que usar equipo aliado o incluso del enemigo, por lo que es importante familiarizarse con los diferentes modelos. El Pacto de Varsovia tiene una amplia gama de equipos; algunos sistemas van montados en vehículos, pero otros, como el RDP-4V, es un equipo portátil de mochila que se asemeja más a un equipo de fumigación. Otros llevan latas de 20 litros o están especialmente diseñados para descontaminar armas como ametralladoras o morteros. Después de la bomba

En un entorno posterior a un ataque nuclear en territorio nacional, la supervivencia y el mantenimiento del orden tendrán prioridad absoluta. Incluso en un pequeño grupo de hombres o mujeres civiles puede constituir un núcleo en torno al que se pueda restituir el orden.