jueves, 26 de febrero de 2009

Manfred von Richthofen, el cielo se tiñe de sangre, el "Barón Rojo" se adueña del aire

Cuando sobre el cielo de alguno de los países que luchaban contra Alemania en la Primera Guerra Mundial aparecía una escuadrilla de aviones pintados de brillantes colores, todo el mundo sabía que se acercaban momentos terribles para los aviadores que estuvieran de servicio. Y si en ella formaba un aparato de vivo color rojo, sabían que llegaba la muerte… Esa siniestra fama ganó entre los aliados uno de los más célebres pilotos de guerra de todos los tiempos, Manfred von Richthofen, el hombre que más aviones derribó en la Gran Guerra. Ochenta aparatos enemigos, setenta y nueve británicos y uno belga, cayeron víctimas de sus balas. Manfred, Freiherr von (barón de) Richthofen nació el 2 de Mayo de 1892 en Wroclaw (hoy Polonia, entonces Breslau, Alemania) en el seno de una familia aristócrata. A los veintitrés años, en 1915, fue trasladado del cuerpo de caballería al servicio aéreo alemán. Aprendió los secretos de la lucha aérea con el gran Oswald Boelcke y en 1916 fue seleccionado para formar parte de la Jagstaffel 2, escuadrilla de cazas especialmente adiestrada y mandada por su maestro. Aquel mismo año, el 17 de septiembre, pilotando un Albatros D.II, consiguió su primera victoria. Su comportamiento en los combates le valió, en enero de 1917, la medalla al mérito. Durante el siguiente mes de abril, conocido entonces como “el abril sangriento”, Von Richthofen derribó veintiún aviones aliados. La recompensa fue la jefatura de la Jagdgeschwader 1, que acababa de ser creada. Los pilotos de esta Gechwader, que eran tenidos por un cuerpo muy selecto, volaban en aparatos pintados de brillantes colores: era el “circo volante de Richthofen”. A su jefe, que siempre llevaba un aparato de color rojo le llamaban el Barón Rojo. Y el barón, en recuerdo quizá de su herencia aristocrática, tenía una copa de plata por cada aparato que derribaba. Al día siguiente de abatir el octogésimo avión enemigo, al triplano de Manfred von Richthofen se le vio que, durante un combate con dos Camels, perdía el control y se estrellaba. El Barón Rojo fue encontrado muerto con un tiro en el pecho. Era el 21 de abril de 1918.

2 comentarios:

Babbilonia dijo...

Muy buena entrada tanto de texto como de fotos. Personajes así han hecho a la historia. Si no hubiese muerto con 26 años, la habría podido continuar.

Saludos

ALMOGAVAR dijo...

Muchas gracias Babbilonia, es siempre muy alentador encontrar comentarios, y por cierto, te felicito por tu blog