domingo, 22 de febrero de 2009

“El halcón de Flandes” Max Immelmann

La historia de la aviación tiene muchas figuras legendarias que ganaron la fama y la aureola de misterio y heroicidad en los duros y terribles tiempos de la Primer Gran Guerra. Así es la de Max Immelmann, piloto alemán, que junto con su amigo y rival, Oswald Boelcke, se convirtió en un as de los aires famoso en todo el mundo. Su nombre se recuerda aun por una maniobra aérea que lleva su apellido: “la vuelta Immelmann”. Max Franz Immelmann nació en Dresde, el 21 de septiembre de 1890. A los veinticuatro años ingreso en la Fliegentruppe con el grado de oficial y fue destinado rápidamente a la primera línea. En abril del año siguiente recibió la orden de incorporarse a la Feldfliegerabteilung 10, una unidad de seguimiento de la artillería con base en Vrizy. Quince días más tarde estaba de nuevo en Alemania, donde se ponía a las órdenes del veterano piloto Hauptmann (capitán) Hermann Kastner. Fue Kastner quien enseño a Boelcke los secretos de los primeros cazas Fokker, aparatos que se estaban empezando a entregar al ejército por aquellos días. Y después de licenciarse Kastner, Boelcke enseño, a su vez, cuanto sabia al joven Immelmann, quien llego casi a superarle. El 31 de julio, Immelmann, que acababa de ser ascendido, voló por primera vez con un Fokker E.I. al día siguiente abatía su primera victima en una persecución espectacular en la que había participado tambien Oswald Boelcke. Este abandono el combate y se retiro con su avión, otro Fokker E.I, cuando su ametralladora se encasquillo y le dejo totalmente desarmado. Immelmann persiguió al avión enemigo, un británico, probablemente un B.E. II de los que solían volar en misiones de bombardeo sin observador, o sea prácticamente indefenso. También la ametralladora del piloto alemán se encasquillo, y nada menos que tres veces. No obstante, derribo a su victima, la primera de una larga serie durante los dos primeros años de la guerra. Immelmann quedo como único piloto de caza en el área de Lille cuando su compañero Boelcke fue destinado a otra misión. “El águila de Lille” o “El halcón de Flandes” fueron los sobrenombres que gano Immelmann allí, además de la afamada condecoración “Al merito”, que le fue concedida en enero de 1916. Creador de lo que se conoció en aviación como “vuelta Immelmann”, maniobra que permitía atacar en picado y a continuación volver a ganar altura aprovechando la velocidad adquirida haciendo un rizo, el celebre piloto alemán cayó el 18 de junio de 1916 en un combate con un biplaza F.E 2b de la escuadrilla 25 del Royal Flying Corps. Los ingleses afirmaron que había sido abatido por sus tripulantes. Los alemanes dijeron que la ametralladora de Immelmann (como se descubrió mas tarde) se había vuelto a estropear y que, al disparar, mal sincronizada, destrozo la hélice de su propio aparato, que cayo irremediablemente. La furia incontenible de ese magnifico as del aire, de ese glorioso predador que no se resistía a atrapar a una presa enemiga llevaron al gran Immelmann hacia su heroico final, en combate aéreo.