jueves, 9 de octubre de 2008

Otgher Cathaló, la leyenda del guerrero catalán

Varias tierras de estirpe guerrera se adjudican la “propiedad" del magnifico combatiente Otgher Cathaló. Los alemanes se refieren a él como un soldado de su patria ayudante de campo del emperador Carlomagno. Mas al norte lo encontramos dando mandobles entre los aguerridos vikingos como caballero danés Holger Danske; otras fuentes lo denominan guerrero de montaña, puño indómito de las rocosas cumbres, dicen que fue un caballero autóctono de los Pirineos. La fundación nacional de Catalunya ha convertido, muy merecidamente, al gran Otgher Cathaló, un rudo jefe de aldea catalana, en una leyenda, el cual, tras caer malherido en una batalla contra los sarracenos, que habían ocupado las tierras catalanas, fue curado por un perro gànguil y alimentado por la leche de una oveja mientras guardaba reposo dentro de una cueva de las montañas de los Pirineos. A medida que iban sanando sus mortales heridas, Otgher Cathaló se dedicaba, rumiando hiel, a afilar su robusto “colltell”, contando los minutos que le faltaban para volver a tener cara a cara al brutal invasión de Catalunya.
El tiempo iba pasando, y cuando fue llegado el día en el que Otgher consideró había ya recuperado todo su vigor, cogió su cuerno de caza - el corn - y con un soplido mas potente que el viento de las montañas, lo hizo resonar profunda y prolongadamente de tal manera que voló su ronco llamamiento por valles y montañas extendiéndose por toda Catalunya. El perro gànguil, interpretando el llamamiento de su amo, emprendió veloz e infatigable la carrera hasta que encontró el primer guerrero en aquellos desiertos parajes. Con sus ladridos, el fiel perro gànguil, le hizo entender que quería que lo siguiera. El hombre siguió al perro, fue conducido ante la presencia de Otgher Cathaló quien le encomendó dar aviso a todos los catalanes que el momento de volver a luchar contra los sarracenos y recuperar la soberanía y la libertad de los Países Catalanes había llegado.
El mensajero fue a dar la noticia a las personas más prestigiosas del apellido catalán para que estén prestos para la batalla. Así fue cómo, de nueve lugares diferentes, acudieron con sus huestes los más aguerridos señores de la tierra de los almogávares. Así, postrados ante el gran Otgher juraron por su honor recuperar las tierras robadas por el invasor.
Estos nueve caballeros fueron los señores de: Cervelló, Erill, Ribelles, Montcada, Cervera, Pinós, Anglesola, Alemany y Mataplana.
Estos bravos guerreros que atendieron el llamado de Otgher son conocidos como "Los 9 Caballeros de la Tierra" o también "Los 9 Varones de la Fama". Otgher Cathaló los condujo una vez mas a la lucha, a vencer o morir, era el lema de los fieros montañeses, sin cejar en el intento por recuperar las tierras de sus ancestros, otrora libre, y ahora bajo el yugo de la "media luna musulmana". Los nueve caballeros juntaran sus espadas, jurando ante el altar de la virgen negra denominada Nuestra Señora de Montgrony, cerca del monasterio de Ripoll, que es a la vez relacionado con otro mito catalán: Guifré de Arrió, el Pelós-, y juraron cumplir con lealtad su palabra bajo su advocación, en cuanto que Madre de la Tierra era considerada. Montgrony está situado cerca del municipio de Gombreny, un lugar estratégico entre Berga, Ripoll, Vic y Puigcerdà; entre Barcelona, la capital de Catalunya y Tolosa de Lengua de Oc , la capital de Occitània.
Los nueve temerarios mas el bravo Otgher, partieron a la cabeza de sus mortíferos almogávers al combate, cada cual fue a enfrentar a un jefe sarraceno diferente, eso cuenta la leyenda. Al término de los feroces combates, los almogávares se alzaron triunfantes con la victoria merecida. Mas nuevamente caído en desgracia, aunque victorioso en la batalla, el líder de los nueve, Otgher, el sin igual, fue herido mortalmente en esta ocasión por saeta infame.
Antes de morir, ordenó que su escudo portara como emblema, como ornat, la figura del leal animal que lo curara en aquella ocasión, el símbolo del perro gànguil
Este fue un escudo simbólico de Catalunya mucho antes de que aparecieran las barras como signo identificador y unificador con la Corona de Aragón.Esta es la historia de Otgher Cathaló, héroe legendario catalán y líder precursor de los fieros y salvajes almogávares.