jueves, 23 de octubre de 2008

El hombre de Cro-Magnon, el gigante del pasado

Alrededor del año 30.000 a.C. la cultura de la primera edad de piedra paso de la etapa del paleolítico inferior a la del paleolítico superior. Este periodo abarco alrededor de 200 siglos o desde el año 30.000 al año 10.000 a.C. Un tipo de ser humano nuevo y superior domino la tierra. Desde el punto de vista biológico estos hombres estaban estrechamente relacionados con el hombre moderno. Sus predecesores inmediatos, los hombres de Neandertal, habían dejado de existir como una variedad aparte. Lo que fue de ellos no se sabe. El nombre que se uso para designar la raza predominante de los hombres del paleolítico superior es Cro-Magnon, de la cueva de Cro-Magnon, en Dordogne, Francia, en la que se descubrieron algunos de los restos más típicos. Los hombres del Cro-Magnon eran altos, erguidos y de anchos hombros, llegando a medir más de 1,80m. Tenían frente alta, mentón bien desarrollado y capacidad craneana casi igual a la capacidad promedio moderna. Los arcos superciliares pronunciados, que caracterizaban a las especies anteriores, estaban ausentes. Es tema de debate si el hombre de Cro-Magnon dejo o no descendientes. No parecen haber sido exterminados, sino empujados hacia las regiones montañosas, siendo absorbidos con el tiempo por las razas posteriores. Durante este periodo, la cultura fue notablemente superior a la del precedente. No solo eran mejores los implementos y herramientas, sino que hubo mayor variedad. No estaban hechos simplemente de trozos de piedras y alguna ocasional vara de hueso; se usaban en abundancia otros materiales, particularmente marfil y asta de ciervo. Entre las herramientas mas complicadas estaban la aguja de hueso, el anzuelo, el arpón, el lanza dardos y, al final, el arco y la flecha. En esta etapa el hombre usaba ropa, lo que esta indicado por el hecho de que hacia botones y ganchos de hueso y cuerno e invento la aguja. No sabia hacer telas, pero los cueros de animales cosidos fueron un buen sustituto. Es seguro que cocinaba, pues se han descubierto enormes fogones, evidentemente usados para asar carne. Próximo a uno de ellos, en Solutré, al sur de Francia, se encontró una masa de huesos calcinados que se calcula pertenecían a 100.000 animales grandes. Aunque el hombre de Cro-Magnon no construyo casas, excepto unas pocas chozas simples en regiones donde no abundaban los albergues naturales, su vida no fue completamente nómada. Los rastros encontrados en las cuevas que fueron sus hogares naturales indican que las debe haber usado, temporalmente al menos, por varios años seguidos. En lo que concierne a los elementos no-materiales hay también pruebas de que la cultura del paleolítico superior represento un adelanto notable. La vida de grupo es ahora más regular y más organizada que antes. La profusión de huesos calcinados en Solutré y otros lugares indica probablemente un esfuerzo conjunto en la caza y el reparto de lo obtenido en grandes festines colectivos. La sorprendente destreza demostrada en armas y herramientas, y la técnica avanzada en las artes, apenas podían haberse logrado sin alguna división del trabajo. Es evidente por lo tanto, que las comunidades del paleolítico superior incluían artistas profesionales y hábiles artesanos. Para adquirir tales habilidades ciertos miembros de la comunidad deben de haber pasado por largos periodos de entrenamiento y entregado todo su tiempo a la práctica de sus especialidades. Existen sustanciales pruebas de que el hombre del Cro-Magnon tenía nociones altamente desarrolladas de un mundo de poderes invisibles. Dedicaba al cuerpo de sus muertos mas atención que el hombre de Neandertal, pintando los cadáveres, cruzándoles los brazos sobre el corazón y depositando en las tumbas pendientes, collares, armas y herramientas finamente tallados. Con objeto de aumentar su provisión de alimento, formulo un elaborado sistema de magia simpática. Esta estaba basada en el principio de que imitando el resultado deseado este se produciría. Aplicando este principio, el hombre de Cro-Magnon hizo pinturas en las paredes de sus cuevas representando la captura de ciervos durante la cacería. Otras veces hacia modelos de arcilla del bisonte o el mamut y los mutilaba con dardos. El propósito de tales representaciones era sin duda facilitar los resultados apetecidos y asi aumentar el éxito del cazador y hacer menos complicada la lucha por la existencia. Posiblemente, encantamientos o ceremonias acompañaban a los artistas en su trabajo, y es probable que esto se llevara a cabo en el momento en que se realizaba la caza.
La realización mas acabada del hombre de Cro-Magnon fue su arte, una creación tan original y resplandeciente que debe considerársela entre las siete maravillas del mundo. Nada hay que ilustre mejor el gran abismo que existe entre su cultura y la de sus predecesores. El arte del paleolítico superior incluía todas las ramas que la cultura material de la época permitía: escultura, pintura, tallado y grabado. Faltaban la cerámica y la arquitectura; la alfarería no había sido inventada aun y las únicas construcciones eran de diseño muy simple. La manifestación suprema del hombre de Cro-Magnon fue la pintura. En ella exhibía todo su talento, su discriminación en el uso del color, su escrupulosa atención al detalle, su capacidad para emplear la escala proporcional al pintar un grupo, y sobre todo su genio para el naturalismo. Especialmente notable era la habilidad del pintor para representar el movimiento. La mayor parte de los murales muestra animales corriendo, saltando, rumiando o enfrentados al cazador. La sensación de movimiento se lograba frecuentemente con ingeniosas artimañas. Entre ellas, principalmente, estaba el dibujo o pintura de contornos adicionales para indicar las áreas en que las patas o la cabeza del animal se habían movido. El diseño estaba tan sagazmente ejecutado que no había apariencias de artificialidad. Esta cultura del paleolítico superior llego a un prematuro fin alrededor del año 10.000 a.C. La decadencia interna, demostrada por la decadencia del arte parece haber sido una de las causas. Sin embargo una razón más obvia e indudablemente mas efectiva de la declinación de la cultura en general fue la destrucción parcial de las fuentes de alimento. Al retroceder mas hacia el norte el ultimo gran glaciar, el clima del sur de Europa se hizo demasiado calido para el reno, que gradualmente emigro hacia las costas del Báltico. Sea por la misma razón o no, el mamut se extinguió. Tal vez los representantes de la magnifica raza del Cro-Magnon siguieron al reno, pero al parecer, por lo que llego hasta nuestros días, no parecen haber continuado con sus progresos culturales. ¿Desaparecieron? ¿Fueron absorbidos por las razas que siguieron? Eso es algo que hasta el día de hoy esta muy oculto en los misteriosos arcones de la historia.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante artículo.

Alguna gente piensa que el cro- magnon luciría como un hombre un tanto simiesco, pero para nada, hoy no notaríamos la diferencia, de hecho por supuesto que tiene descendientes hoy día, en semi-extinción, absorbidos y mezclados con otros, pero aún se puede encontrar alguno que encaje con las facciones cro-magnon que podemos ver en su calavera y que son:

-frente alta y vertical, como bien has puesto .

-Las cuencas de los ojos tenían una forma como cuadrada y alargada , en vez de redondas que es lo natural .

-característica pomulación , con pómulos prominentes hacia los lados, y no hacia adentro lo que los diferencia de los pómulos mongoloides.

Mandíbula ancha bien formada con mentón prominente.

Bueno, y si analizamos todo esto, lo divertido, es que hoy día consideramos estas características como signo de atractivo.