lunes, 8 de septiembre de 2008

La história de los hermanos Máuser

Pablo Máuser, hijo de Francisco Andrés Máuser, maestro armero de la fabrica de armas instalada en el antiguo monasterio de los padres Agustinos de Obendorf, nació en la citada ciudad, en las riberas del río Neckar (Wüttemberg), el día 27 de junio de 1838.
Aprendió desde pequeño la profesión de su padre, trabajando en la misma fabrica que este, y distinguiéndose muy pronto por su buena disposición para el trabajo, capacidad inventiva para modificar los mecanismos de las armas entonces en uso y diseñar otros nuevos. Le ayudo a ello el hecho de cumplir su servicio militar en el arsenal de Ludwingsburg, teniendo entonces la oportunidad de estudiar en el museo todos los sistemas y características de las armas de fuego diseñadas hasta entonces en aquella época. Mereció el reconocimiento, recompensa por parte del director del arsenal y motivo de su licenciamiento para que pudiera dedicarse plenamente a su vocación.

Su hermano Guillermo, también armero y con las mismas inquietudes que pablo, trabajo junto a este durante varios años, en el proyecto de un fusil militar de cerrojo que utilizara los nuevos cartuchos de vaina metálica y superara las pruebas que ellos mismos se habían impuesto.
Juntos proyectaron en 1863 un nuevo tipo de fusil de aguja, y en 1865 otro en que esta pieza era sustituida por un percutor, que dio buenos resultados de precisión, rapidez de tiro y, lo que es más importante, consiguieron una perfecta obturación en el momento del disparo.
El sistema de obturación empleado por los hermanos Máuser, significo la ventaja de no tener que adicionar ninguna pieza intermedia para conseguirla.

Esto era lo que ocurría hasta entonces con los fusiles de cerrojo Dreyse prusianos y Chassepot franceses, que conseguían la obturación, es decir, evitar la perdida de gases por el cerrojo del arma en el momento de producirse el disparo, con la consiguiente perdida de velocidad del proyectil, deterioro del arma y molestias para el tirador, mediante un anillo de goma, que se quemaba y quedaba inservible al cabo de unos cuantos disparos. Si bien lo que les ayudo fue, como ya se ha dicho, el empleo de vainas metálicas en vez de los cartuchos de papel, hasta entonces empleados.
Al terminar la guerra en 1866, el ejercito de su país adopto el fusil aguja prusiano. Esto desanimo a los hermanos Máuser. Al ver defraudadas sus esperanzas, se dirigieron a Lieja (Bélgica), buscando en esa industriosa población mas campo para sus estudios y proyectos.
Allí se establecieron con el representante de la casa norteamericana Rémington en Europa, Samuel Morris, y presentaron el modelo de fusil Máuser-Morris 1867-69.
De vuelta en 1869 a Obendorf dieron la última mano a un arma sucesora de la Máuser-Morris, producida en una primitiva fabrica que ambos hermanos montaron en su ciudad natal.

El primer arma que dio fama al apellido Máuser fue, sin duda, el modelo 1871. Este fusil pronto fue adoptado por el ejercito alemán para sustituir su fusil de aguja Dreyse, del que se hicieron dos modelos. El primero sin extractor de la vaina disparada, lo obligaba a sacarla con los dedos de la mano o con ayuda de la baqueta, lo que significaba una perdida de cadencia de tiro, y un segundo modelo mejorado que se le denomino Máuser 1878/80.
Adquirida cierta celebridad y fortuna, Pablo y Guillermo Máuser adquirieron en 1874 la fábrica de armas de Obendorf y se dedicaron a la explotación a gran escala de su invento.
Fundaron una sociedad por acciones que duraría hasta el año 1882 en que muere Guillermo, quedando al frente de ella Pablo, quien en 1895 se fusiona con la Deutsche Waffen and Minitions Fabril (Fabrica Alemana de Armas y Municiones) de Berlín. Surtieron desde entonces de armas a medio mundo. La laboriosidad e inteligencia de Pablo Máuser le procuraron una cuantiosa fortuna y gran cantidad de honores, entre los que cabe citar la gran cruz del Merito Militar que le fue concedida por el gobierno español. El titulo de doctor en ingeniería, que le otorgo en 1910 la Real Academia de Ingeniería de Stuttgart.

Pablo murió a finales del mes de octubre de 1915. sus fabricas y armas abastecieron a los ejércitos combatientes durante las dos guerras mundiales, y al final de la segunda, gran parte de la producción quedo bajo el control de la ex Unión Soviética.
El mas importante establecimiento de Obendorf fue desmantelado, y muchas de sus maquinarias especialmente trasladadas a zonas francesas.


En la actualidad, la casa Máuser ha vuelto a equipar un importante establecimiento de Obendorf, dedicándose a la producción de elegantes modelos deportivos.