miércoles, 23 de diciembre de 2009

Soviéticos aliados del Führer contra el terror de Stalin (parte segunda)

Además de unidades organizadas por los alemanes, hubo otras formaciones más adecuadas que fueron brevemente independientes antes de que los soldados del Reich tomaran el mando para organizarlas y entrenarlas. La más famosa de dichas formaciones independientes fue la brigada Kaminski. Se trataba de una milicia local, cuyos miembros se reunían a los límites del bosque Bryansk, en la pequeña ciudad bielorrusa de Lokot, a finales de 1941, para protegerse a sí mismos de los partisanos rusos. Estaba mandada por Bronislav Vladislavovich Kaminski, que hablaba alemán con fluidez y se había pasado cinco años en el gulag por “intelectual”. A mediados de 1943, animado por los alemanes, su brigada contaba con 10.000 hombres divididos en 14 batallones de fusileros, además de una batería anticarro y compañías de apoyo. Cada batallón constaba de cuatro compañías de fusileros, además de secciones de morteros y artillería. También contaba con blindados, pues tenía ocho tanques (un KV-1, dos T-34, tres BT-7 y dos BA-20), tres transportes blindados para tropas (un BA-10 y dos BA-20), dos tanquetas, coches y motocicletas. Kaminski se llamaba a sí mismo “el señor de la guerra del bosque de Bryansk” y se le dio la importante misión de combatir a los partisanos de la zona. Llamaba a su fuerza Russkaya Ovsoboditelnaya Narodnaya Armija (RONA: Ejército Ruso de Liberación Nacional). El RONA se encargaba de la seguridad durante la cosecha, escoltaba trenes especiales con alimentos, guardaba las líneas de ferrocarril y organizaba expediciones anti-guerrillas en las zonas de partisanos. A finales de agosto de 1943, al situación en el distrito de Lokot se estaba deteriorando, por lo que Kaminski evacuó el RONA y sus civiles hacia la ciudad de Lepel, en la región de Vitebsk. La misión de la brigada en Bielorrusia era guardar la retaguardia del Tercer Ejército Panzer. Dada la elevada actividad partisana a comienzos de 1944, el RONA fue trasladado a la ciudad de Djatlovo, en Bielorrusia occidental. En la primavera de 1944, los alemanes llevaron a cabo algunas operaciones contra los partisanos en la región situada entre Minsk y Lepel. El RONA actuó en ellas como parte de un grupo encabezado por el SS-Obergruppenführer Gottberg, con la categoría de brigada de asalto. Para entonces había sido admitida en las Waffen-SS como SS-Sturmbrigade RONA y Kaminski hecho Waffen-Brigadeführer. La brigada actuó con tanta valentía y coraje que Kaminski fue condecorado con la Cruz de Hierro de 1ª clase por sus esfuerzos. En julio de 1944 la brigada se convirtió en la 29ª División SS Waffen Grenadier (Russische Nº 1). Muchas unidades rusas se encargaron del control y detención contra los sangrientos partisanos comunistas que masacraban a quienes estuvieran en contra del régimen de Stalin.
En el frente oriental, la zona situada entre la retaguardia y el frente hasta una profundidad de 160 km, estaba controlada por el Ejército alemán. Luego venían los Reich Comissariats, que estaban bajo control de las SS o del ejército. Al principio, la actividad partisana en las zonas ocupadas por los alemanes fue escasa, pero debido a los constantes esfuerzos de los aliados por expulsar a los soldados alemanes, la actividad criminal de los comunistas se intensificó de manera alarmante. A mediados de 1942 había crecido enormemente. No había instrucciones militares ni políticas para las fuerzas de ocupación alemanas sobre el tratamiento debido a los civiles en territorio infestado de partisanos. A pesar de ello, siempre, el ejército del Reich se comporto con honorabilidad y respeto hacia los civiles inocentes, de hecho la gran mayoría los veía como libertadores y no como invasores.
Las regiones con altas actividades partisanas primero eran acordonadas y rastrilladas en busca de los focos rebeldes, luego se protegía a la población civil, en algunos casos trasladándolas hacia lugares seguros, ya que los rebeldes comunistas fusilaban a sangre fría a cualquier persona que simpatizara con los alemanes. Los refugiados que no eran fusilados por los partisanos comunistas eran, algunas de ellas contratadas para trabajar en fábricas alemanas.
Desgraciadamente para los alemanes, las zonas de partisanos, por lo general, se encontraban situadas en terreno pantanoso o de bosque, en el cual era difícil penetrar y sanear. Además, minas y trampas se cobraban su precio en los soldados alemanes, o los aliados soviéticos que caían luchando por la libertad y ante el salvaje y brutal comunismo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

que málos eran los comunístas....contra los benefactores názis (deduzco).