sábado, 19 de diciembre de 2009

La batalla de Sekigahara (parte final)

El resultado de la batalla estaba equilibrado al mediodía. Según Ishida urgía a Kobayakawa que viniera en su ayuda, Ieyasu estaba esperando que el comandante de 17 años procediera según su acuerdo de traición. Ieyasu, que estaba ejerciendo escaso control táctico sobre los acontecimientos que se desarrollaban, no podía esperar más. Ieyasu ordenó a sus arcabuceros, armados con mosquetes de llave de mecha al estilo europeo, disparar una carga en dirección a las filas de Kobayakawa para que los soldados se movieran. Stanley e Irving describieron así los acontecimientos: “Cuando Kobayakawa cargó por fin colina abajo avisado por una descarga contra él por orden de Ieyasu, sus hombres se dirigieron contra el valiente Otani en vez de contra el ejército del este. Otani resistió todavía algo a pesar de que sus fuerzas eran muy inferiores en número. Aún hubo más deserciones al ejército del este y Otani, ante la derrota, realizó su última acción de ese día cortándose el estómago según la manera ritual”. Con el hundimiento de su ala sur y varios comandantes muertos en el campo de batalla, Ishida abandonó la lucha y huyó buscando refugio temporalmente en el monte Ibuki. El último resto de resistencia organizada del ejército del oeste lo realizó Shimazu con sus tropas, en una lucha desesperada contra los diablos rojos y su feroz comandante Naomasa, que había sido herido por arma de fuego en el brazo. Cuando se desintegró la línea de batalla de Ishida, Shimazu perdió el contacto. Era obvio que la única salida que le quedaba era una carga desesperada por el centro de la línea de Ieyasu. Si pudiera alcanzar la carretera de Ise era probable que encontrara una vía de escape. Shimazu y un sobrino intercambiaron los cascos y el comandante atacó hacia delante con 200 de sus guerreros. Shimazu y 80 supervivientes llegaron por fin a salvo a la isla Kyushu. Sin embargo, su sobrino resistió contra los diablos rojos y retrasó su persecución lo suficiente mediante este gesto heroico hasta que al final perdió la vida. Fue decapitado y su cabeza exhibida después con muchas otras como trofeo de guerra. Apenas pasaron tres días hasta que Ishida fue capturado en el monte Ibuli. Ishida fue ejecutado en Kyoto junto con otros líderes del antiguo ejercito del este. Tokugawa Ieyasu, con su victoria en Sekigahara, estaba ahora en posición de eliminar la única amenaza que le quedaba para consolidar su poder: el joven Hideyori, que seguía vivo y escondido en el castillo de Osaka. A pesar de su deseo de luchar para Ieyasu, algunos daimyo del este dudaban en el acto final del drama y al final convencieron a Ieyasu para que perdonara al joven Hideyori, a quien se le permitió durante algún tiempo permanecer en Osaka y gobernar sobre tres provincias del este. Después de la batalla de Sekigahara, Ieyasu se apropio de tierras y otras propiedades de 90 familias en Japón y redistribuyo otras entre aquellos que le habían sido leales y habían luchado con el. Es muy interesante subrayar que también recompenso a algunos daimyo que habían ofrecido ayuda tácita a Ishida o que habían permanecido neutrales. Quizá este fue un gesto de pragmatismo, motivado políticamente para evitar futuros enfrentamientos con aquellos que pudieran ser enemigos poderosos en los tiempos venideros. En 1603 Tokugawa Ieyasu alcanzo el cenit de su poder cuando el emperador Go-Yozei le otorgo el titulo de “shogun”. Ieyasu no hizo movimiento alguno contra el castillo de Osaka hasta 1615. Hideyori cometió suicidio ritual a los 23 años, y la influencia de la familia Toyotomi finalmente se extinguió. El Shogunato Tokugawa, nacido de la sangre y la batalla de Sekigahara, gobernaría la isla nación de Japón más de 250 años.

2 comentarios:

Malacero Cazador de Monstruos dijo...

Me has vuelto a tocar la fibra sensible con el tema del japon feudal con muchos "dibujitos" para aligerar el texto... de veras te felicito; ¿de donde sacas ilustraciones tan alucinantes? aunque si es un secreto de esos en los que tienes que matarme despues prefiero no saberlo, cuestion de autoconservacion.

ALMOGAVAR dijo...

Saludos amigo Cazador; como decis, opte por llenar de fotos las entradas para hacer mas rapida y segura la lectura. A mi me pasa de entrar a un blog, que parece tener unos post muy interesantes y al encontrarme con gran cantidad de solo texto lo dejo antes de empezar.

Te comento que tengo una "casi infinita" base de datos con todo tipo de imagenes; ademas, claro esta, de mis libros y por supuesto internet, de esos lugares saco casi todo el material fotografico...

ahora Cazador, lo siento mucho pero este secreto no debe salir de aqui, no hagas que la furia almogavar desperte el ferro!!!!

Saludos amigo y buena caceria!!!