sábado, 12 de diciembre de 2009

El auto del Führer, el auto del pueblo

Cuando Adolf Hitler asumió el poder, uno de sus sueños era que cada familia alemana tuviera su propio automóvil y este debía ser eficaz, de gran confiabilidad y excesivamente económico. Un auto al que el mismo Hitler denominaba como "auto del pueblo" (Volkswagen en alemán).

Con estas premisas, un día 1933 Jakob Werlin, Jefe de los Servicios de Seguridad, se presentó en la casa de Ferdinand Porsche a solicitarle que lo acompañara a Berlín para una entrevista con el führer. El pedido de Hitler era por supuesto un imposible, para esa época, por cuanto el vehículo debía alcanzar los 100 km/h, su consumo no podía superar los 7 litros / 100 km, debía tener cinco plazas y su costo inferior a los 1.000 marcos.
Pero el Führer en ese sentido no admitía negativas ni complicaciones, no cuando se trataba derl bienestar del pueblo, por lo que Porsche volvió a su estudio y se dedico a encontrar una solución lógica a semejante exigencia.
Tomó como base las experiencias recogidas durante 1932 en la Zundapp, cuando su propietario, Fritz Neumeyer aceptó financiar las experiencias de Porsche sobre un auto económico. El 17 de enero de 1934, Porsche envió a las autoridades alemanas un informe en el que el precio mínimo que podía alcanzarse era de 1.500 marcos, pero la opinión del canciller era inquebrantable. Mientras tanto Wilhelm Von Opel ofreció fabricar su modelo P-4 con protección del estado para ser vendido en 1.800 marcos, pero Hitler ni siquiera tuvo en cuenta semejante propuesta, no solamente por lo elevado del precio sino porque no consideraba a la Opel una empresa totalmente alemana, a causa de su control por parte de la General Motors, de Estados Unidos.
El 8 de marzo con motivo del Salón del Automóvil, en Berlín, se menciona por primera vez en público la idea del auto popular y se expone el modelo de un eje delantero oscilante y suspensión por barras de torsión, "sistema Porsche". Finalmente el 22 de junio del mismo año, la Asociación de la Industria Automotriz del Reich celebró un contrato con la sociedad Porsche en el que estipuló que en el plazo de diez meses Porsche debería construir el primer prototipo Volkswagen.
Porsche había proyectado varios automóviles de concepto económico con destino popular desde que en 1900 se convenció de que un vehículo de esas características podría dar el impulso necesario a la difusión y al progreso del automovilismo. Esos proyectos eran el Lohner de 1901, el 8/16 HP de 1908 y el Sascha de 1921 para la Austro - Daimler, el 130 WO 1 de 1928 para la Daimler Benz, el Steyr XXX de 1929 y el Zündapp 12 de 1932. Basado en esas experiencias y en otras de la Tatra y de Standard Superior, Ferdinand Porsche trabajó en el garaje de su casa procurando concluir con el primer prototipo, pero la tarea se vio demorada por la elección del motor. En primer lugar se optó por un dos cilindros y dos tiempos que no resultó aceptable por lo que se amplió el diseño a tres cilindros, también dos tiempos, pero que fue imposible poner a punto. Insistiendo con la teoría de los dos tiempos diseñó uno de cuatro cilindros con dos cámaras de combustión, pero esos motores erogaban una muy baja potencia. Entre tanto la NSU recibió la orden de colaborar con Porsche produciendo el primer prototipo del Volkswagen denominado Proyecto 32, pero igualmente resultaba imposible llegar al precio que el Führer consideraba adecuado para su pueblo.
A principios de 1935, con la certeza de no poder cumplir con el plazo fijado, la Asociación de la Industria Automovilística extendió en dos meses el contrato con Porsche y en el Salón del Automóvil se anunció la realización de las pruebas con los primeros ejemplares del Volkswagen para mediados de ese año. En febrero de 1936, se constituyeron los dos primeros Volkswagen, un cabriolet y un sedan, equipados aún en la fase previa con motores de dos tiempos y dos cilindros con pistón doble, y en marzo fueron presentados ante una comisión de industriales fijándose nuevo plazo para la presentación de un chasis apto para la producción en serie.
Entre octubre y diciembre de ese año, tres prototipos denominados VW3 bajo la supervisión de la Asociación de la Industria Automotriz y la Escuela Técnica de Stuttgart, realizaron un exhaustivo recorrido de pruebas sobre 50.000 kilómetros que resulto exitoso. Esta versión ya estaba equipada con motor de cuatro tiempos. Ubicado en la parte posterior, era un cuatro cilindros con refrigeración por aire de 985 cm3. Válvulas a la cabeza accionadas por varillas y balancines, caja de cuatro velocidades y suspensiones independientes en las cuatro ruedas. La potencia de motor era de 23.5 CV a 3.000 rpm. A principios de 1937, y viendo el Führer que su ambicionado proyecto no prosperaba, lo llevó a disponer que toda la industria alemana debía contribuir en el plan de fabricación del Volkswagen, comenzando por su predilecta, la Daimler Benz, a la que se le encargó la fabricación de 30 prototipos denominados VW30. Estos vehículos fueron sometidos a las pruebas más exigentes de la historia y con ellos se recorrieron 2.400.000 kilómetros en todo tipo de caminos.
El 28 de mayo de ese año se constituyó la "Gesellschaft zur Vorbereitung des Deutschen Volkswagens GmbH" (Sociedad para el desarrollo del Volkswagen alemán) que debía ocuparse de la construcción de los automóviles, la fabrica y una villa adyacente para los operarios. El 17 de febrero de 1938 el modelo definitivo del Volkswagen fue presentado oficialmente con la presencia del Führer, Adolf Hitler y el 26 de mayo fue colocada la piedra fundamental de la fábrica de Wolfsburg. Ese modelo definitivo perteneciente a la serie VW38 se denominó KdF sigla de la organización nazi Kraft durch Freude (La fuerza a través de la alegría).
El 6 de octubre el nombre de la sociedad fue cambiado por Volkswagenwerk GmbH, pero igualmente los autos seguían sin fabricarse a pesar del entusiasmo de la gente que se inscribía en el plan de ahorro de la organización KdF y la constante propaganda oficial con recorridos de presentación por todo el país. Su precio era de 990 Reichmarks para satisfacer los requerimientos del líder y espíritu del Nacional Socialismo y a pesar de los continuos aportes de capital por parte del gobierno, la planta no terminaba de construirse, considerando que en una primera etapa se preveía fabricar 500.000 vehículos al año para aumentar posteriormente esa cantidad a 1.000.000.
A mediados de 1939 la fabrica de Wolfsburg recibió las primeras maquinas al tiempo que se inauguraba una planta en Brunswik destinada a la capacitación del personal y escuela de ingenieros. Pero la ambición desmedida de los británicos y sus aliados fueron más fuerte, impulsando y generando el comienzo de la segunda gran guerra; así, el pensamiento de engrandecimiento popular del Führer hacia su pueblo fue truncado por la guerra que desataron los “aliados”, moldeando así el principio de la decadencia del nuevo mundo.

1 comentarios:

Facuskarex dijo...

Muy interesante este posteo, la decisión de Hitler de otorgar a cada obrero alemán el "auto del pueblo" fue un intento por tratar de fortalecer su régimen para evitar que el movimiento obrero alemán se volcara hacia la amenazante influencia soviética, pero como ningún auto fue terminado por dedicarse la empresa Volkswagen a la producción de armamento pesado, el intento terminó en la nada absoluta. Muy buen blog, saludos!