La fabricación del Buffel es controlada por Armscorp, el enorme conglomerado industrial de defensa sudafricano. Las pruebas de este vehiculo, realmente duras, tuvieron lugar en las agrestes tierras de Ovamboland. Al noroeste del África sudoccidental.

El Buffel fue diseñado para proporcionar movilidad, protección contra las minas, la metralla y las balas, y una capacidad de combate mejorada a las fuerzas antiguerrillera en el curso de operaciones rurales. Tiene, por lo tanto, una elevada autonomía operacional (580km campo a través), una protección adecuada y elevada capacidad de combate.

El Buffel lleva un pelotón de diez infantes y un conductor, con sus equipos y pertrechos básicos; en un remolque puede colocarse material adicional si las circunstancias lo exigen. El jefe del pelotón se sienta en la parte delantera izquierda, desde donde puede hablar con el conductor, servir el lanzagranadas del pelotón y controlar la ametralladora delantera. La escuadra de ametralladora del pelotón ocupa la parte posterior izquierda, con el cabo sirviendo el arma. El segundo al mando del pelotón controla la ametralladora trasera. Los fusileros restantes ocupan los demás asientos; el primero de ellos atiende la ametralladora delantera: esta MG forma parte de la dotación del vehiculo y no es una de las armas del pelotón.

La instalación motopropulsora consiste en un motor de seis cilindros en línea, de cuatro tiempos, refrigerado por agua y con inyección directa Mercedes-Benz de 5,675 litros. Este trasfiere su potencia a las ruedas mediante un único embrague de discos secos y una transmisión. Esta última proporciona ocho velocidades hacia delante y cuatro hacia atrás, así como tracción opcional en las cuatro ruedas y bloqueo diferencial lateral en los dos ejes.

La velocidad y potencia de fuego del Buffel aseguran sorpresa y acción de choque, al tiempo que la protección que proporciona contra la metralla y el fuego de armas ligeras ayuda a reducir el número de bajas. Pero el conductor debe tener en cuanta que, aunque la velocidad es una ventaja para conseguir efecto de shock y el empuje necesario para superar obstáculos, el Buffel resulta demasiado alto y se inclina alarmantemente en los virajes cerrados. Si decide llevar a cabo un giro de 90 grados a los pocos segundos de iniciado el asalto, corre el riesgo de volcar el vehiculo. Asimismo, si es detenido cerca del objetivo por un árbol, causara un efecto de shock en la tripulación pero no en el enemigo.

El deposito de agua para el pelotón (100 litros) esta en una zona situada debajo del piso, lo que ayuda a dispersar el calor de la onda expansiva de una mina. También las ruedas pueden llenarse de agua para reducir el calor de una explosión: el agua posee una elevada capacidad de absorción de calor, y el que se produce en una detonación, de unos 3.000 grados centígrados, se reduce de esta forma en un 50 por ciento.
Los ocupantes deben llevar puestos sus atalajes de seguridad, como los de los pilotos, todo el tiempo. Los cinturones han de estar bien ajustados, o de lo contrario pueden producirse lesiones. La manera en que el personal este sentado durante la explosión tiene también gran importancia: la onda de choque es absorbida mucho mejor si la columna vertebral esta erguida y apoyada en los pies, que estarán planos en el suelo.

Cuando operaban por el chaparral namibio, los Buffel pasaban a toda velocidad entre los árboles, con el resultado de que las ramas bajas caían al compartimento de tropa. Había que mantener los brazos en el interior del vehiculo y estar preparado para agacharse, pues dichas ramas eran fuertes, a veces espinosas y podían hacer bastante daño. Después de una hora de desplazarse campo a través por el chaparral, el piso del compartimento de tropa estaba tapizado de ramas y hojas.

El Buffel es un interesante VAP para operaciones antiguerrilla lejanas. Tiene numerosas limitaciones, sobre todo la ausencia de armas portátiles y la posesión de un blindaje incapaz de proteger de las granadas anticarro.
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