lunes, 16 de noviembre de 2009

El ejercito griego en la época de las Guerras Medicas, la Caballeria (parte final)

Los griegos habían usado carros de guerra en la época heroica, la de Homero y la Ilíada, y de ellos quedan infinidad de registros artísticos. Eran ligeros, de dos ruedas y tirados por dos o hasta cuatro caballos. Su función era la de llevar a los lideres o los campeones a la batalla, generalmente provistos de pesada armadura. Así son usados en la Ilíada, donde los héroes tienen sus duelos en carros antes de descender y combatir a pie. Pero ya no los usaban en la época de las Guerras Medicas, excepto como vehículos ceremoniales o para fines deportivos, para la cacería o el transporte al campo de batalla. Si los tenían y los usaban en combate los persas, y el rey iba a la batalla siempre en su carro. Los de los persas eran grandes y pesados, tomados de los carros asirios. Llevaban dos grandes y pesadas ruedas de cuatro o seis gruesos rayos y posiblemente llantadas en metal. Eran tirados por dos o cuatro caballos, generalmente con partes acorazadas. Se los denominaba carros “falcados” porque llevaban puntas afiladas entre los caballos y hoces giratorias en el cubo de la rueda. Estos carros se arrojaban contra el enemigo para arrollarlo o desorganizarlo en el combate, por el efecto devastador de los filos giratorios y punzantes. Lógicamente, el tripulante persa saltaba a ultimo momento fuera del carro y entre la formación enemiga. La caballería ligera griega

En contraste con los hoplitas, la caballería griega era menor en número, no vestía armadura y no llevaba escudos. Sus armas eran ligeras, lanzas cortas y jabalinas, de las que solían llevar dos o más. Estos jinetes eran reclutados entre las clases más acomodadas, ya que solo los ricos podían mantener caballos. Llevaban cascos ligeros a manera de sombreros de ala (los petasos), mas como protección contra elementos que contra el enemigo, pero, como vimos, los mismos eran de bronce y podían llegar a ser empuñados como escudo pequeño en una refriega. Montaban generalmente en pelo o con solo una manta; no existían la montura ni los estribos ni las espuelas, ni siquiera las herraduras. Al ser tan ligera su caballería, y de tan poco uso en la montañosa Grecia, la mayoría de las veces era usada como simple transporte de los infantes al campo de batalla. Al respecto, recuérdese que la “caballería” espartana transporto en trescientos caballos a los combatientes de elite de Leónidas hasta las Termópilas, pero bravo rey y los suyos combatieron a pie, pues en Grecia ser jinete era un distintivo de rango pero no un recurso estratégico.