sábado, 20 de febrero de 2010

El Stuka, el mito aéreo

Casi todos los países que intervenían en la Segunda Guerra Mundial adoptaron a partir de un momento determinado el bombardero táctico, pero no en todos los casos el éxito acompaño a los nuevos aparatos. Como en tantas ocasiones, la introducción de nuevas formulas y de conceptos avanzados se vio sembrada de dificultades. Tal fue el caso del bimotor italiano Breda Ba.88 que, bien tenia unas magnificas prestaciones generales, resulto totalmente insuficiente cuando se le doto del armamento necesario y del equipo militar adecuado. En 1933 se proyecto en los Estados Unidos el Northrop A-17, que entro en servicio como bombardero táctico dos años mas tarde. A la aviación del ejército se destinaron cien ejemplares. Hacia finales de 1935 se hizo una variante mejorada del aparato; contaba con tren de aterrizaje retráctil y con un motor más potente. De esta versión, designada A-17A, se produjeron 93 unidades que sirvieron durante año y medio en los Estados Unidos y mas tarde se vendieron a Francia y Gran Bretaña. Este último país las vendió a su vez a la Unión Sudafricana. El avión que sirvió de inspiración a estos bombarderos tácticos, el que hizo que casi todos los países intentaran disponer de aparatos de este tipo, fue a la vez el más famoso entre todos los que intervinieron en el conflicto. Se trataba del Junkers Ju.87 Stuka, un nombre celebre en todos los frentes de la Segunda Guerra Mundial, puesto en servicio por los alemanes. Era un aparato desgarbado, de silueta totalmente inconfundible, sobre todo debido a sus alas de gaviota invertidas, que tenían las superficies móviles separadas según era típico de la casa Junkers durante los años anteriores a la guerra. Las autoridades militares alemanas habían formalizado una petición de un bombardero en picado en 1933. En el concurso subsiguiente participaron cuatro constructores: Arado, Heinkel, Junkers y Blohm und Voss. La elección cayo en dos prototipos, los de la Heinkel y Junkers y, por fin, en marzo de 1936, esta ultima casa quedo triunfante. Por tanto, a principios de 1935 ya había volado el Ju.87, lo que permitió que, a lo largo de los ensayos, se fueran anotando modificaciones que se introdujeron en el aparato y que dieron como resultado un avión bastante mejorado. Se sustituyo el motor original Rolls-Royce Kestrel, que accionaba una hélice bi-pala de madera, por un Junkers Jumo que estaba unido a una hélice metálica tri-pala, de paso variable. Se volvieron a diseñar los planos de cola y así, de los timones dobles que tenia el original, se paso al timón simple. Se hizo un segundo prototipo y después un tercero. A principios de 1937 apareció la primera versión de producción, la A-1, que se destino al adiestramiento y a la guerra española. La variante siguiente se hizo un año después; presentaba un motor más potente y había sido mejorada desde el punto de vista de la estructura y en la aerodinámica. Las series sucesivas, D y G, alcanzaron importante producción. Su motor era todavía más potente. Se había mejorado la protección, se había incrementado la eficacia del armamento y se había vuelto a afinar la aerodinámica. La serie G se desarrollo sobre la base de la anterior y con ella, el Stuka comenzó a especializarse por primera vez en la lucha antitanque. En 1942, con la variante G-1, se introdujo como principal armamento ofensivo una pareja de cañones de 37mm que fueron instalados en sendos carenados bajo las alas. El empleo operativo se concentro en Rusia y en el frente oriental y allí estos Stukas demostraron que eran unas armas de ataque terribles e insuperables. El Stuka permaneció en producción durante más de 9 años, y en servicio durante toda la guerra, la verdad es que, pese a las modificaciones, su estructura y su configuración originales se mantuvieron inalterables. Ello es prueba, sin duda alguna, de la valía del aparato. Sin embargo, la fama más grande la gano el Stuka durante el primer año de la guerra, cuando realmente no tenía rivales. Mas adelante, el avión fue casi igualado por otros, aunque nunca llego a ser superado. Así es como nacen las leyendas; solo los mejores perduran, y esta vez sin lugar a dudas el Stuka fue el mejor de su época, así permanece, desde entonces en la categoría de mito.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El Ju-87 sólo fue un aparato funcional con abundante cobertura de caza. Acabó siendo sustituido por el Fw-190 en el rol de cazabombardero, este poseía una mayor versatilidad y prestaciones respecto al "stuka". Otros aviones demostraron ser mejores como aviones de apoyo táctivo, como el IL-2 Sturmovik, el Hawker Typhoon, el P-47 Thunderbolt, o el propio Fw-190, entre otros.
Como cazacarros se vio penalizado por la poca cantidad de munición que podia llevar en la version aerea del cañon "pak 37".
En definitiva yo creo que fue un avión que respondió bién en la primera fase de la guerra, con la blitzkrieg funcionando a tope, pero que perdió su poder al perder los alemanes la superioridad aérea, como sucedió en la batalla de inglaterra, donde demostró ser presa fácil para los "spits" y los "hurris".