lunes, 10 de agosto de 2009

Mauricio de Nassau, y los herejes ejércitos protestantes

La revuelta holandesa (1565-1609) produjo lo que los historiadores suelen ver como el primer sistema militar moderno. La lucha entre los neerlandeses y los ocupantes españoles perduró durante casi medio siglo y no concluyó oficialmente, en lo que concernía a los segundos, hasta 1648. la riqueza y el poderío militar de la España de los Habsburgo fueron puestos a prueba finalmente por las fuerzas neerlandesas, pero solo en la ultima década del siglo XVI Mauricio de Nassau, hijo del estatúder Guillermo el Taciturno, recibió el mando de la empresa bélica holandesa. Mauricio se esforzó por renovar el sistema militar para aprovechar la creciente disponibilidad y eficacia de las armas de fuego. Sus enemigos, los duques de Alba y Parma, vasallos del rey de España, a menudo se veían inmersos en guerras de soberanía contra Francia, y a muchos de los primeros éxitos holandeses se produjeron en ausencia del ejército español de Flandes y de sus expertos generales. Cuando los duques de Alba y Parma regresaban a los Países Bajos, a menudo se perdían las conquistas territoriales neerlandesas.Justo Lipsio influyó profundamente en Mauricio. El calvinismo y la filosofía neoestoica de Lipsio proporcionaron al príncipe de Nassau un modelo con el que dar forma al ejército holandés. Una vez definido, el sistema de mando de Mauricio se extendió fuera de los Países Bajos. Muchos soldados y oficiales al servicio holandés eran inglesas, alemanes, escoceses y hugonotes, procedentes de otros países protestantes europeos. También la reina Isabel de Inglaterra contribuyo con grandes sumas de dinero y tropas a la causa neerlandesa. El sistema militar holandés se convirtió en modelo de los ejércitos protestantes del siglo XVII.
Mauricio subrayo la importancia de la disciplina entre las filas y decidió adiestrar un cuerpo de oficiales profesionales, basándose en las enseñanzas de Lipsio y en las lecciones de Vegecio. Las filas de mayor rango se nutrían de los nobles neerlandeses o eran nombradas por el estatúder, pero los oficiales jóvenes se abastecían con miembros de la clase media cuya riqueza personal les permitía sufragar el coste de mantener una compañía. Todos estaban sujetos a la disciplina y la instrucción militar y se les exigía que inculcaran esos mismos principios en sus tropas. Cada compañía al servicio holandés contaba con un capitán, un teniente y una enseña, junto con cinco suboficiales. La proporción entre oficiales y hombres de a pie era mas alta en esas formaciones, lo que permitía una mejor disciplina y control en el combate. Mauricio no se conformo con aplicar este sistema a los regimientos holandeses, sino que exigió que se extendiera a todos sus aliados. Las compañías extranjeras y sus capitanes se adiestraban junto a las líneas holandesas; de esta manera pudieron llevar a sus tierras de origen esta experiencia después de su servicio militar.
El sistema militar holandés fue incorporado a los ejércitos suecos e ingles a principios del siglo XVII. Gustavo Adolfo II, rey de Suecia, empleo oficiales procedentes del servicio holandés para adiestrar y dirigir sus regimientos y utilizo las ideas neerlandesas para desarrollar su propio sistema, inspirado en formaciones menos profundas y con mayor énfasis en la potencia de fuego. Las compañías de Gustavo Adolfo estaban formadas por un número similar de oficiales, pero algo superior de suboficiales; y el manejo de la caballería era un tanto diferente. El sistema sueco logro grandes éxitos, sobre todo en Breitenfeld, cuando los suecos vencieron abrumadoramente al despliegue, ya anticuado, del ejército imperial. El sistema militar holandés influyo asimismo en el ejército nuevo de Oliver Cromwell. Dado que un porcentaje elevado de las tropas de Mauricio de Nassau eran inglesas, su experiencia sirvió de poderoso influjo en la evolución del ejecito ingles, y los capitanes puritanos se equipararon rápidamente a los calvinistas neerlandeses en su desprecio por los católicos.