jueves, 22 de enero de 2009

Las V-1 y las V-2, Hitler va un paso adelante

En ningún modo se debe creer que todo el ingenio en el desarrollo de armamento estuviese concentrado en el bando aliado. Por el contrario, los más destacados adelantos militares y científicos estuvieron a cargo de los alemanes. En el transcurso de la segunda gran guerra, el Fuhrer anuncio que tenía una devastadora arma secreta. De hecho, eran dos las armas secretas: la V-1 y la V-2. La V-1 era una bomba volante que pesaba una tonelada y tenia la forma de un avión sin piloto. Su radio de acción era de unos 240km y su velocidad entre los 320 y los 640km/h. Volaba a una altura constante y era seguible por radar así como visible en vuelo; por consiguiente, podía ser derribada por los cazas y también era vulnerable a las explosiones cercanas de los proyectiles de la artillería antiaérea. La V-2 era bastante más peligrosa. Se trataba de un cohete de casi 14mts de largo con un radio de acción de 320 a 350km. Su cabeza explosiva también pesaba una tonelada. Su trayectoria se alzaba hasta un máximo de 80km de altura. Era tan rápida que no podía ser vista en vuelo y descendía a mas de 3200km/h. Jamás fue descubierta una defensa efectiva contra ella. No obstante, el proyecto no era tan secreto como Hitler pensaba, pues ya era conocido por el espionaje británico en mayo de 1943. su desarrollo fue gravemente retrasado cuando el 17 y el 18 de agosto de aquel año se produjo un ataque de 600 bombarderos contra las instalaciones de investigación y la fabrica de Peenemunde, que causo graves daños y mato a muchos de los principales científicos y expertos.
La primera V01 o bomba volante cayó sobre Inglaterra el 13 de junio de 1944. Siguieron ataques indiscriminados contra Londres, y, aunque la mitad de las V-1 lamentablemente fueran derribadas, ya sea por los cazas o por los cañones antiaéreos, tuvieron un grave efecto sobre la moral del pueblo británico. El 8 de septiembre llego la primera V-2. Desgraciadamente, el avance aliado arrollo por ese entonces los emplazamientos de las V-2 en Francia y Bélgica, aunque los alemanes pudieron seguir bombardeando Londres, Amberes, Bruselas y Lieja, desde nuevas pistas de lanzamiento en Holanda, hasta marzo de 1945. Solo una serie de bombardeos masivos de la aviación consiguió mantener la amenaza de las V-2 dentro de unos límites sostenibles. En total, los alemanes lanzaron 25649 proyectiles contra los británicos causando un total de 8938 muertos y 24504 heridos de gravedad.