miércoles, 28 de enero de 2009

Chu Yuan-chang, de campesino a emperador, nace la dinastía Ming

Emperador chino fundador de la dinastía Ming que reinó desde 1368 hasta 1398.p.C. En las caóticas guerras civiles de 1350 logró destacarse gradualmente. Provenía de una pauperizada familia campesina de China central, y en su juventud había buscado refugio en un monasterio. Allí se relacionó con la secta budista del “Loto Blanco”, que con sus impulsos mesiánicos había suscitado sublevaciones locales. El ex monje se puso a la cabeza de un grupo de combate inicialmente pequeño en la región de Huai, y pronto cosechó tales éxitos que pasó a dirigir un grupo mayor, convirtiéndose finalmente, en 1356, en Nanking, en señor de un territorio que llevaba el antiguo nombre regional de Wu; Chu se otorgó a sí mismo el título de duque de Wu. Los ataques emprendidos por el grupo de rebeldes dirigidos por Chu contra ciudades defendidas obstinadamente por tropas mixtas mongolas-chinas fracasaron. Pero en estos años decisivos se fue modificando paulatinamente el carácter de la sublevación. En la fase inicial, los soldados y jefes subalternos provenían del proletariado rural, pero a él se unieron ahora también miembros de la intelectualidad y de las clases poseedoras, siendo el objetivo nacional expulsar a los dominadores mongoles. En 1368 cayó Ta-tu (Pekín), y el emperador mongol Toghan Temur tuvo que ponerse a salvo en la estepa junto a su séquito. Chu Yuan-chang fue coronado emperador en 1368 en Nanking; el Estado que fundó fue llamado Ming (brillante, claro). Chu eligió como divisa de gobierno la expresión Hung-wu (hueste universal). La Administración central fue reorganizada, en lo fundamental, según el modelo institucional de los Sung. El emperador se mantuvo invariablemente receloso frente a los literatos-funcionarios, como en general frente a toda la burocracia. Bajo su reinado, la antigua institución de del establecimiento estatal de estudios, el kuo-tzu chien, se convirtió en un instrumento para formar sumisos servidores de la corte. La economía se recuperó en poco tiempo al calor de la paz interior restablecida bajo la mano dura del Emperador. La recolonización de las tierras baldías se llevó a cabo con energía y habilidad, siendo favorecida por medidas fiscales como la concesión de préstamos y las reducciones de impuestos. En materia de política financiera se mantuvo al principio el papel moneda de la época mongola, aunque se acuñaron también monedas de cobre en los talleres del Estado, y para transacciones de mayor cuantía se utilizó la plata, pese a la prohibición legal que se oponía a ello. Se ordenó a todos lo extranjeros que adoptasen nombres chinos, y se les prohibió practicar la endogamia; la posición de primacía que les otorgaba la legislación mongola, por lo demás, quedo abolida a partir de 1368, decayendo así una parte de los señores anteriormente privilegiados hasta su total incorporación al proletariado. Al morir Chu Yuan-chang en 1398 fue canonizado con el nombre de T’ai-tsu, legando a su sucesor un Estado afianzado en el plano institucional.