
Los cañones tienen otras ventajas: pueden operar bajo cualquier condición meteorológica, de día o de noche, son inmunes a cualquier forma de contramedidas electrónicas, son mucho más baratos que un misil de tamaño semejante y tienen una cadencia de fuego mucho más alta.
En consecuencia podemos ver que si el problema consiste en bombardear una ciudad que esta a 3.000km de distancia, la única solución posible ese empleo del misil, pero si el blanco esta a solo 25km de distancia, la artillería podrá ejecutar la tarea mas económicamente y, haciendo varios disparos en lugar de uno, probablemente pueda ser también mas efectiva que el misil.
Por lo tanto, un comandante en campaña debe ser provisto tanto con misiles como con artillería, no hay forma de que uno pueda reemplazar al otro.
Entre los misiles podemos citar los de bombardeo táctico del campo de combate, los de defensa aire y los antitanques. Mientras que de la artillería serán cañones livianos de corto alcance para apoyo cercano, a veces algunos cañones antitanque, cañones de defensa aire, obuses de apoyo general de mediano alcance y tal vez algunos cañones de muy largo alcance.La diferencia entre un cañón y un obús del mismo calibre consiste, en pocas palabras, en que un cañón dispara una granada en una trayectoria bastante tendida y a gran velocidad, mientras que un obús dispara la granada en una trayectoria alta y a baja velocidad, en forma de que pase sobre obstáculos intermedios tales como colinas, edificaciones, etc. La granada de cañón llega al blanco desde el frente y se pueden preparar defensas contra ella; la granada de obús, en cambio, cae desde bien arriba sobre el blanco y es muy difícil proporcionar protección contra su impacto directo.
Hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, cada país que tuviera costas emplazo una gran cantidad de cañones protegiendo sus puertos y bases navales. Cuando entraron en uso los misiles a gran escala, se desmantelaron muchos de estos cañones de defensa de costas aunque no todos, porque se pensó que un avión jet o un misil podría volar sobre ellos y desbaratar la zona protegida sin sufrir daños. Sin embargo en los últimos años se ha comprendido que hay otras formas de causar daños a astilleros y que, por ejemplo, los buques en el mar podrían estar situados a alguna distancia y disparar misiles cómodamente a cortos alcances. Como resultado, actualmente se usan para la defensa de costas, tanto los cañones para apoyo cercano de artillería como los misiles.
Para esta tarea se prefiere el misil porque puede ser móvil. Un cañón de defensa de costas, una vez colocado en posición, solo puede defender la reducida área de su inmediata vecindad. La defensa de grandes áreas costeras exigía un gran número de cañones y gran cantidad de personal de dotación para operarlos. Pero un misil de defensa costera se puede estacionar en cualquier lugar central que sea conveniente y moverlo con un pequeño preaviso, con solo una reducida dotación, para llevarlo a cualquier posición que sea necesario.
El arma de la artillería es la granada; el cañón es simplemente una técnica para colocarla en el blanco. La granada común para todos los cañones y obuses es la granada de alto explosivo: esta construida con acero y llenada con explosivos, sea este TNT o RDX. Esta provista de una espoleta destinada a detonar el explosivo en el momento apropiado, lo que produce la fragmentación de la envoltura de acero que desprende grandes trozos de metal (esquirlas) y permite que la onda explosiva y los fragmentos dañen al objetivo. Las granadas tienen una forma que les permite desplazarse suavemente en el aire. Tienen un arco de forzamiento que trabaja sobre las estrías del tubo del cañón, lo que le da al proyectil un movimiento giratorio que sirve para que durante todo su bólido se mantenga con la punta hacia delante.
Las granadas especiales por sus especificaciones son aquellas que transportan varias diferentes sustancias, las que tienen efectos especiales sobre el objetivo. El tipo mas común es la granada fumígena, que normalmente contiene una carga de fósforo, la cual, cuando la granada estalla, despide humo. En otra versión puede tener varios envases llenos con sustancias químicas que son arrojados sobre el blanco, caen sobre el terreno y allí despiden nubes de humo. El propósito es formar una cortina en forma de que el enemigo no pueda ver que pasa. Otros tipos pueden tener un compuesto incendiario, o una brillante bengala que cuelga de un paracaídas para iluminar el campo de combate, por un tiempo limitado, el campo de acción.
La granada de sub.-munición o de carga múltiple de racimo es un tipo de munición que va cargada con cierta cantidad de pequeñas bombas, las que son lanzadas sobre el blanco y caen en forma dispersas. Estas son usadas especialmente para la misión antitanques perforando las corazas más delgadas de las superficies superiores y también producen fragmentos y onda expansiva que afecta a la infantería que esta en sus proximidades. Otro tipo de carga consiste en minas antitanque o antipersonal que pueden ser esparcidas delante de una fuerza enemiga en avance.
Para el tiro contra tanque se usa una granada especial llamada HEAT (High Explosive Anti Tank). En su ojiva hay un cono de cobre, detrás del que se coloca la carga explosiva (carga hueca). Cuando la granada hace impacto en el tanque detona el explosivo. Debido a la forma del cono de cobre la onda explosiva se concentra en la misma forma en que lo hace un lente con un rayo de luz. La explosión forma un delgado chorro de gases y cobre fundido el que produce un pequeño agujero a través de las corazas de mayor espesor.
Los cartuchos se cargan con un explosivo especial que se quema rápidamente y genera una gran cantidad de gases, los cuales, al expandirse, impulsan al proyectil a gran velocidad fuera del cañón. Este explosivo se puede encontrar dentro de un envase de bronce, o puede estar dentro de una bolsa llamada saquete. El tipo de espoleta en la granada se elige de acuerdo con el propósito para el que esta destinada ya que puede hacer explotar la granada en el momento del impacto (espoleta de impacto) o tener una pequeña demora al explotar (espoleta de retardo), con el objeto de permitir que la granada penetre a través de una pared o chapa y explote dentro del blanco, o puede estar equipada con un dispositivo de graduación de tiempo que hace que la granada explote en el aire en un punto predeterminado de la trayectoria, justo sobre el blanco.
La espoleta más eficaz es la de proximidad, con un pequeño radar que puede detectar el terreno y detonar automáticamente la granada a la altura más conveniente. Este tipo de espoleta también se usa en algunos misiles, para detectar, por ejemplo, blancos aéreos.
En Europa, la caballería ligera mas temida de ese momento eran los stradiots, utilizados por los venecianos desde finales del decenio de 1470, primero durante sus guerras contra los turcos y posteriormente en sus guerras europeas. Este rudo cuerpo iba armado con armas ligeras tales como lanzas cortas, jabalinas y espadas, montaban pequeños y veloces caballos. En lugar de capturar prisioneros, tenían por costumbre cortar las cabezas de los enemigos que caían en sus manos, ofreciéndolas a sus oficiales venecianos y demandando un ducado por cada una. El incremento en el uso de esta caballería ligera, dio una nueva variedad y ferocidad a las guerras de finales del siglo XV. Uno similar pero menos temido cuerpo bélico, fueron los húsares húngaros, que aparecieron por primera vez en aquella época.
El ejército tártaro-mongol tenia cerca de 300.000 soldados a finales del siglo XV. Ocupaban un área de unos 120km de diámetro y en inspeccionarlos se demoraba aproximadamente seis días.
El español Bartolomé de las Casas, viajo a la Española como colonizador en 1502. Hacia 1508 tomo hábitos religiosos e, impresionado por el brutal comportamiento de sus compatriotas, considero su comportamiento con los nativos como “crueldad nunca antes vista, oída o leída”. Fernández de Oviedo, cronista del nuevo mundo, escribía en su historia general que los “conquistadores…podían ser mejor calificados como despobladores o derrochadores de la nueva tierra”, causantes de “innumerables muertes…tan incontables como las estrellas”. Entre otras, las acusaciones de Las Casas de la brutalidad decían: “he visto con mis propios ojos como los españoles apostaban a ver quien dividía el cuerpo de un hombre en dos, o a cortarle la cabeza de un golpe… arrancar a los bebes del pecho a sus madres de una patada y estrellar sus cabezas contra las piedras… arrojar los cuerpos de otros bebes, junto con sus madres, a ver quien era atravesado antes por sus espadas”. Como castigo formal, colgaban prisioneros en grupos de 13 “en honor y reverencia a nuestro Redentor y los 12 Apóstoles”, con sus pies casi tocando el suelo, “ponían madera debajo y, prendiéndola, quemaban vivos a los indios”. A medida que la conquista avanzaba, los españoles reducían a la gente a la esclavitud para buscar oro; los cazaban con perros tan salvajes, que en “dos mordiscos abrían las entrañas de sus victimas”. Cortaban las manos y narices de los indios que no cooperaban. Pedro de Arias de Ávila tenía fama de ser responsable de la muerte o esclavitud de dos millones de indios.
Gonzalo Fernández de Córdoba fue apodado “El Gran Capitán” por sus hazañas al mando de los ejércitos en la conquista de Granada al servicio de los reyes de España. Después de 10 años de campaña contra los infieles, fue enviado fuera de España en 1492, y tres años después era enviado a Italia con un ejército para contrarrestar el ataque francés a Nápoles. Con éxito expulso a los franceses en 1496, y en 1500 se firma el tratado de Granada para el reparto de Nápoles. Poco después se rompía el tratado, y el Gran Capitán asume el mando del ejército español que derrota a los franceses en Cerignola y en Garigliano, en 1503. Gracias a esto, el dominio español sobre Nápoles se prolongo siglos y Gonzalo Fernández de Córdoba fue nombrado primer virrey hasta su retiro en 1507. Su gran eficacia residía en la organización y disciplina que impuso a sus tropas, y a la utilización en batalla de técnicas integradas de entre caballería, infantería y artillería. En Europa era generalmente considerado como el más grande capitán de su época, y sin dudas lo fue.
Al gobernante azteca Axayacatl se le atribuye la conquista de 37 comunidades durante su reinado de 13 años, desde 1469 a 1481. Ahuitzotzin (1486-1502) tenía fama de haber conseguido 45 conquistas similares en 16 años de reinado. Moctezuma II (1502-1520), que era el gobernante en el momento de la llegada de los conquistadores españoles, consiguió 44 en 18 años, pero las había obtenido sobre áreas mas extensas que las de sus predecesores.
En una era de rápidos cambios en el arte de la guerra, cuando la caballería pesada estaba dando paso a las grandes infanterías armadas con arcabuces, había algunas figuras caballerescas que atraían la atención como representativas de épocas pasadas. La más notable era la de Pierre Terrail de Bayard, chevalier sans peur et sans reproche, que a los 18 años de edad, cuando acompañaba a su rey, Carlos VIII, en la invasión de Italia de 1494, lucho con denostada valentía en las batallas de dicha campaña italiana. Destacado por sus destrezas en el combate individual y por su habilidad para lograr grandes hazañas bélicas con un pequeño numero de seguidores, llego a ser prototipo de honor y valentía. Cuando fue herido de muerte por un disparo de arcabuz en la batalla de La Sesia en 1524, el comandante enemigo español, el Márquez de Pescara, condujo a todos sus mandos al lado del caballero agonizante para que le presentaran por ultima vez sus respetos.
La marcha mas septentrional de esa épocas tuvo lugar desde otoño de 1499 hasta la primavera de 1500, cuando un ejercito ruso de 5.000 soldados enviados por el gran príncipe Iván III alcanzo el circulo polar ártico (la temperatura habitual de esa zona era de 25ºC a 40ºC bajo cero). Los soldados se desplazaban con esquíes (se les llamaba Lyxhnoe voysko –el ejercito de esquiadores-e iban equipados con arcabuces y algo de artillería ligera). Los dirigían los comandantes Kurbsky y Petr Ushatty. Atravesaron el norte de los Urales y numerosos ríos helados, entre otros el Pechora. Los rudos tomaron algunas ciudades siberianas, alcanzando la desembocadura del río Ob antes de regresar, después de haber recorrido 1.500km.
El gran conquistador turcomano Selim I (1512-1520) conquisto lo que actualmente son Siria, Líbano y Egipto en una campaña espectacular llevada a cabo entre 1516 y 1517. Esas zonas eran gobernadas por la dinastía de los mamelucos desde El Cairo. El formidable ejército de Selim entro en Siria el 28 de julio de 1516, venció en una gran batalla cerca de Aleppo el 24 de agosto de 1516 y tomo toda Siria en septiembre. Posteriormente, el ejército otomano cruzo el Sinai, con todo su equipo pesado de campaña y la artillería, en un periodo de solo cinco días, en enero de 1517, y tomo El Cairo, la capital de los mamelucos a finales de ese mismo mes.
Desde 1019, Novgorod, que tenia un estado de autogobierno, había luchado contra Moscú por la supremacía. En 1467 el ejercito de Iván III, el gran príncipe ruso, sitio Novgorod durante algunos meses. Cuando este finalizo, se narra que 48.000 personas murieron de hambre o asesinadas dentro de la ciudad, y unas 250.000 murieron de hambre o fueron masacradas en las zonas devastadas por el ejército moscovita alrededor de la ciudad.
La primera vez que se utilizaron vehículos blindados móviles fue durante las guerras de 1419-1434 entre los Bohemios y los disidentes religiosos Husitas. El líder husita Jan Zizka introdujo carros blindados en el campo de batalla. Los carros tenían laterales de madera, y llevaban un pequeño cañón, de movimiento circular con paneles blindados distribuidos en los huecos entre los vagones. Los carros de guerra de Zizka tenían problemas para atacar a la infantería o la caballeria.
La vaina es de madera revestida de cuero y, en algunos modelos, se ensancha en la embocadura para contener parte de la empuñadura; el modelo militar presenta además dos abrazaderas a la argolla para alojar la bayoneta. Este arma, usada por las tropas cosacas del ejército soviético, fue empleada también durante el ultimo conflicto mundial. Las shashkas militares tienen empuñadura de madera acanalada en espiral y adornos en latón, con el emblema de la hoz y el martillo.
Filipo II
Sabia de memoria los poemas homericos y todas las noches colocaba La Iliada debajo de su lecho. Cuando llevaron a la corte al caballo Bucefalo, salvaje e indómito, solo Alejandro pudo dominarlo y lo convirtió en su favorito. La escena asombro a todos los presentes; entonces Filipo se le acerco y, luego de felicitarlo efusivamente, le dijo: “Busca otro reino, hijo mió; el que yo poseo ya no es bastante grande para ti”.
Sin embargo, Alejandro había adquirido el vicio común a los macedonios: la bebida. Se embriagaba con frecuencia y en tales circunstancias perdía el control sobre sus actos, se enfurecía tanto, que hasta en algunos casos llegaba al crimen.
Este, en el transcurso de la fiesta, dijo a todos los presentes: “Roguemos a los dioses que nuestra reina de a luz un heredero”. ¿Y yo-le grito Alejandro-, que significo?” Acto seguido le arrojo al general el contenido de su copa en el rostro. Entonces Filipo –también bebido- saco la espada con ánimo de ultrajar a su propio hijo, pero cayo pesadamente al suelo. “Vedle-dijo Alejandro con sorna- quiere ir de Europa a Asia y ni siquiera puede pasar de una mesa a otra.”
Asesinado Filipo II, Alejandro subió al poder en circunstancias muy difíciles pues había varios pretendientes al trono y, además, las diversas ciudades griegas estaban prontas para sublevarse. Cuando elimino de la corte a sus enemigos, penetro con su ejército en la Hélade, fue reconocido como soberano y reunió en Corinto a los miembros de la Anfictiona, quienes le confiaron el mando de las tropas destinadas a luchar contra los persas.
En siete días de marcha forzada Alejandro llego a las puertas de esa ciudad al frente de 33.000 hombres; los tebanos se resistieron. Entonces ordeno la destrucción total, mientras sus habitantes eran, algunos degollados, los otros hechos esclavos. Con este castigo ejemplar podía emprender tranquilo la conquista asiática, sin temor a nuevos levantamientos.
En otoño del año 335 (a.C.) Alejandro regreso a Macedonia para ultimar los preparativos de la guerra contra Persia, que comenzaría en la primavera del año siguiente. En esta época, salio de Pella al frente de 30.000 infantes y 5.000 jinetes, no todos macedonios, pues la mitad de estos efectivos eran griegos. Siguió el litoral tracio y cruzo el Helesponto sin ser molestado por las numerosas naves persas destacadas en el mar Egeo. Desembarco en territorio asiático y, luego de ofrecer sacrificios recordatorios ante las ruinas de Troya, avanzo hasta encontrarse con los soldados del Gran Rey a orillas del riachuelo Granico, donde obtuvo su primera gran victoria.
Los sátrapas le opusieron un ejército de 40.000 hombres, en su mayor parte griegos mercenarios. En este combate Alejandro estuvo cerca de la muerte, pues un persa trato de ultimarlo por la espalda, pero salvo la vida gracias a Clito-su fiel amigo- , que de un certero golpe de espada derribo al agresor.
Ocupo luego las ciudades establecidas en las costas del Asia Menor; solo le ofrecieron resistencia Mileto y Halicarnaso, motivo por el cual la ultima fue destruida. En la primavera del año 333 (a.C.) desvió su rumbo hacia el norte, penetro en la Anatolia y ocupo la ciudad de Gordio (es allí donde nace la leyenda del “nudo Gordiano”).
Alejandro continúo la marcha rumbo al sur y penetro con su ejército en territorio fenicio; la mayoría de las ciudades se rindieron, con excepción de Tiro que-edificada sobre un islote- se preparo para la defensa. Al cabo de siete meses de heroica resistencia fue ocupada, anulando de tal manera el apoyo que la marina fenicia prestaba a los persas. Palestina prefirió entregarse, con excepción de Gaza, que cayo tras breve asedio.
Dueño de todos los países litorales del mediterráneo oriental, Alejandro se dirigió al interior del imperio persa atravesando los ríos Tigres y Eufrates. En desesperado intento, Darío III lo espero en las proximidades de la llanura de Arbeles con un ejercito superior al millón de hombres, pero desorganizados y sin espíritu combativo. Ante la vista del extraordinariamente numeroso oponente, Parmenio aconsejo a Alejandro que atacase de noche para obtener algunas ventajas, pero este le respondió: “No vería la victoria”.
Luego de un sangriento combate, los persas fueron nuevamente derrotados, y Darío huyo hacia la Bactriana, perdiendo no solo la batalla sino su imperio (año 331 a.C.). A los pocos días Alejandro –dueño virtual de oriente- hizo su entrada triunfal en Babilonia. Tiempo después reanudo su avance y tomo Susa, Persépolis y Pasárgada. Luego ocupo Ecbátana y allí se entero de que el sátrapa Beso había secuestrado a Darío y lo llevaba prisionero. Alejandro prosiguió la marcha y, cuando entraba en la Bactriana, recibió noticias de la muerte de Darío, ultimado por sus apresadores. Alejandro envió los restos de su adversario a Persépolis para que recibieran sepultura acorde con la categoría del Gran Rey que fue Darío, no sin antes haber hecho decapitar a los que lo mataron, dijo que un rey solo puede ser muerto por uno de su categoría.
Inicio luego una serie de luchas destinadas a someter las comarcas fronterizas situadas al nordeste del imperio persa, guerras que exigieron muchos sacrificios a las tropas y originaron un ambiente de encono hacia el conquistador. Los soldados querían regresar a casa a disfrutar de su gloria, sin embargo Alejandro seguía viendo territorios delante suyo sin conquistar, y el, no se iría sin ellos.
Orgulloso de su poder y dominado por la ambición, Alejandro pretendió ser adorado como un dios. En un banquete, su amigo Clito, cansado de tantas lisonjas, le dijo indignado: “No eres un dios, porque los dioses hacen las cosas solos y tu has llegado a ser grande gracias a los macedonios”. Incorporándose, volvió a gritarle: “Sin mi, hubieras muerto en Granico”.
Para dominar a la India, Alejandro invadió el territorio con sus fuerzas, cruzo el río Indo y derroto al poderoso rey Poros, quien contaba con un ejército aguerrido y disponía de elefantes para el combate. A pesar de la derrota no fue despojado de sus territorios.
Cayó prisionero y fue llevado ante Alejandro, quien le pregunto como quería ser tratado. “Como un rey” le respondió Poros. Admirado de la franqueza y la valentía de su adversario el conquistador le devolvió sus tierras, le entrego valiosos obsequios y lo hizo su aliado.
Alejandro prosiguió la marcha con intenciones de llegar hasta el río Ganges, pero sus hombres _diezmados por las fiebres malignas y las fatigas- se rehusaron a seguir avanzando, a lo que accedió. Una parte de las tropas emprendió el regreso directamente por tierra; otra, a las órdenes de Alejandro, descendió en diversas embarcaciones por el río Indo hasta Pattala. En ese lugar, el conquistador inicio un penoso viaje por tierra a lo largo del litoral, mientras el resto lo hizo por mar en una flota a las órdenes de Nearco.
Debilitado por los padecimientos Alejandro, al frente de su extenuado ejército, entro en Susa, en febrero del año 324 a.C. Terminadas las guerras, inicio la organización de su imperio, basando su política en la unión de la sociedad greco-macedonia con la persa.
Se dirigió a Babilonia y, cuando tenía en proyecto nuevas conquistas enfermo repentinamente, victima de sus excesos dicen unos, envenenado otros, falleció al cabo de doce días. Tenía entonces 33 años de edad (año 323 a.C.).
En ese momento el ejército de Macedonia perdió la supremacía, nunca más fue lo que con Alejandro, y el mundo perdía al más grande general de la historia. Su límite era el infinito, vivía atormentado por no tener más tierras que conquistar, invicto de mil batallas, Alejandro se fue pero su leyenda, al igual que las del inmortal Aquiles conquistaron todos los rincones de la tierra más allá de su existencia carnal.




















