BannerFans.com

viernes, 15 de agosto de 2008

Los inicios de Roma, construyendo un imperio

Desde sus primeros tiempos la Republica romana estuvo rodeada de peligros. Para su propia defensa tuvo que luchar sin tregua contra sus vecinos, y cuanto mas se fortalecía y mayor era su poderío, tanto mas amenazados se consideraban aquellos, y mas redoblaban sus esfuerzos para aplastarla. Durante estas luchas sobresalieron por su valor, devoción y virtudes ciudadanas varios hombres excepcionales. Sus hechos ponen de relieve mejor que cuanto pudiéramos decir el carácter del pueblo a que pertenecían y por ello consideramos conveniente destacar los mas importantes para que el lector se haga luego cargo de cómo el dominio de Roma estaba cimentado sobre una conciencia muy firme del deber y una ejemplar firmeza ante la adversidad. En el primer complot para restaurar la monarquía y restituir el cetro a Tarquino “el Soberbio” figuraba un hijo de Bruto “el Libertador”. Una vez descubierta la trama por los cónsules, los conspiradores fueron apresados y sentenciados a muerte. Dicese que al pronunciarse la sentencia los presentes percibieron en el rostro de Bruto la angustia que le producía la ejecución de su propio hijo. Al ser Tarquino ahuyentado de Roma, se refugio en casa de Lars Porsena, jefe de la ciudad etrusca de Clusio. Entre ambos reunieron un ejército y marcharon contra Roma. En vista de que era imposible hacerles frente, los romanos que ya habían perdido el monte Janículo, situado del otro lado del Tiber, decidieron hundir el puente de madera a fin de cortarles el paso hacia la ciudad. Pero mientras la operación se realizaba, encomendaron la defensa del extremo opuesto de dicho puente a tres de sus más esforzados guerreros, Horacio Cocles, Spurio Lartios y Tito Herminio. A punto de hundirse el puente, los romanos llamaron a sus compañeros para que se retirasen, pero Horacio se negó a abandonar su puesto mientras el puente no se hundiese, por temor a que los etruscos tuvieran tiempo de cruzarlo. Al derrumbarse las vigas detrás de él, se arrojo al agua con su armadura, en medio de una lluvia de jabalinas, y consiguió alcanzar la opuesta orilla. Dueño Lars Porsena del monte Janículo, pudo cortar el acceso de trigo a Roma. Mientras sostenía el sitio de la ciudad, un joven romano consiguió entrar en el campamento con una espada oculta bajo la túnica. Hallándose presidiendo un juicio el caudillo etrusco, el romano saco su espada y por equivocación dio muerte a uno de los funcionarios que acompañaban a aquel. Al ser apresado el joven dijo con altivez a Porsena que había en Roma una larga fila de jóvenes ansiosos de honrarse con parecida hazaña. Porsena le amenazo entonces con la muerte en la hoguera, pero el romano, para demostrarle lo poco que le importaba tal condena, introdujo su mano derecha en el fuego sin dar muestras del más leve sufrimiento. En vista de este proceder Porsena levanto el sitio de la ciudad y se negó apoyar en adelante las ambiciones de Tarquino. En la lucha de Roma contra los Ecuos, distinguiose el dictador Lucio Quinto Cincinnato. Vivian los ecuos al este del Lacio y para atacar a Roma se habían reunido en el monte Álgido. Uno de los cónsules fue enviado con un ejército para batirlos, pero muy pronto lo cercaron los enemigos. Antes de completar el cerco, sin embargo, habían conseguido huir unos jinetes, quienes llevaron a Roma la noticia del peligro que amenazaba a sus defensores.

Lucio Quinto Cincinnato
Decidiose entonces nombrar dictador a Cincinnato, quien se hallaba arando una pequeña heredad del otro lado del río al punto de serle comunicada la noticia. Sin dudar un segundo pidió su túnica, en tanto se limpiaba el sudor, y se dirigió a Roma. Ordeno en el acto que se cerrasen las tiendas y que todos los varones entre los diecisiete y los cuarenta y seis años se presentasen provistos de estacas. A favor de las sombras de la noche, el improvisado ejercito de Cincinnato construyo una estacada en torno a los ecuos, convirtiéndolos de pronto de sitiadores en sitiados. Acosados los ecuos de frente y por la retaguardia, no les cupo otra alternativa que capitular (458 a. C.). El vencedor les perdono la vida, pero los hizo pasar bajo el yugo, o sea bajo una lanza sostenida horizontalmente, que era la mayor afrenta que podía hacerse a un ejercito, de acuerdo con la ética militar de los romanos. Al cabo de dieciséis días, dicese que Cincinnato estaba de nuevo trabajando sus tierras como un simple ciudadano. Sumamente enconada fue la rivalidad entre Roma y la ciudad etrusca de Veyes, situada en la ribera del Tiber y a solo unos cuantos kilómetros de distancia de la primera. En más de una ocasión etruscos y romanos habían tomado las armas, pero impotentes unos y otros para decidir la lucha a su favor, habían acordado treguas. Una de veinte años de duración había finalizado en 405a.C. y Roma aprovecho la oportunidad para eliminar de una vez a su rival. Sitiada Veyes durante nueve años, no daba indicios de ceder, pese al tesón de sus contrarios. En vista de ello Roma encomendó el mando de su ejercito a un jefe tan conocido por su rigor como por sus dotes de soldado, Marco Furio Camilo. Este mando construir una mina bajo las murallas y ordeno un ataque simultaneo por varios puntos, que distrajo la atención de los defensores y permitió a los romanos penetrar por bajo la tierra en el interior de la ciudad sitiada. Esta fue reducida a cenizas y saqueada sin piedad. Camilo había ofrecido al templo de Apolo, en Delfos, la décima parte del botín. Pero este no llegaba para construir una cratera de oro que el senado había propuesto enviar; entonces las matronas romanas se desprendieron de todos sus brazaletes y alhajas para cumplir dignamente el compromiso contraído por el victorioso caudillo, designado como dictador para derrotar a Veyes.

jueves, 14 de agosto de 2008

Hanuman, el rey de los monos

Hanuman, el mas capaz de todos los jefes de los monos de la expedición a Ceilán, era hijo de Vayu y una vanar o madre mona. Su nacimiento se describe así:
“Una Apsaras la mas bella de las ninfas,
Por sus encantos celestiales renombrada,
En la dulce Punjikasthala se convirtió,
Una noble dama vanar
Su nombre celestial ya no escucho más
Anjana era el nombre que tomo,
Cuando maldecida por los dioses, cayó del cielo
Para habitar en la tierra en forma de una vanar. . . . . .
Su juvenil belleza, dulcemente hermosa, se veía realzada,
Por una diadema de flores alrededor de su cabello.
Llevando vestidos de seda del más precioso tinte
Ella vagaba por las colinas que besan el cielo.
Una vez, vestida con sus sedas graciosamente coloreadas,
Se paro en la cuesta de la montaña.
El dios del viento vino a su lado
Y soplo acariciando a la hermosa dama;
Y al ondear sus vestidos mecidos por el aire,
La maravillosa belleza que contemplo,
Los redondos contornos de su pecho y miembros,
De su cuello y hombros, le cautivaron.
Capturado por sus incomparables encantos
La tomo en sus amorosos brazos.
Entonces ella grito al ávido dios,
Con voz temblorosa y asustada:
¿Qué impío amor ha ofendido a una esposa
Tan constante en sus votos nupciales?
El la escucho y respondió de este modo:
Confía, muy pronto sabrás
Que mi amor te ha hecho algo muy dulce, y no daño alguno.
Muy fuerte, bravo y sabio será
El glorioso hijo que yo te daré.
Tendrá tal poder que nada le cansara,
Y miembros para elevarse en el cielo como se eleva su padre.
Así hablo el dios; la conquistada dama,
Alegrándose en su corazón, no sintió ya temor de la vergüenza. Por fin el niño nació. En su niñez, viendo salir el sol y creyendo que era la fruta de un árbol, se elevo 300 leguas para poder tomarlo. En otra ocasión, Indra le lanzo una flecha que le hizo caer violentamente sobre una roca. La caída le rompió la mejilla y de ahí el nombre de Hanuman “el de la mandíbula ancha”. Al enterarse de ello su padre se puso furioso y las brisas dejaron de soplar, hasta que los dioses, atemorizados, fueron a apaciguar a Vayu; Brama le prometió que este muchacho no moriría en la guerra e Indra declaro que en el futuro sus rayos nunca volverían a dañarle.
El jefe mono presto un valiosísimo servicio a Rama. El fue quien descubrió la morada de Sita y le llevo el mensaje de Rama. Fue el quien incendio Lanka e hizo que el miedo entrara en los corazones de las Rakshasas que vivían allí.
Fue el quien llevo a Rama en sus hombros mientras cruzaban de India a Lanka.
Hanuman habla así de su maravilloso poder: “Nacido de tan glorioso padre
puedo competir con el en esplendor y velocidad
Con un pequeño salto puedo rodear
mil veces el mas profundo precipicio de Maru.
Con mis feroces brazos puedo agitar el mar
hasta que las aguas huyan de sus cauces
y se lancen a una voz mía a ahogar
esta tierra con sus arboledas torres y ciudades
Puedo volar por los campos del aire
mas rápido que el mas veloz de los reyes
y correr delante de el mientras vuela
sobre ensordecedoras alas a través de los cielos
Puedo perseguir al señor de la luz
mientras sale por el este
y alcanzarle antes de que su carrera comience
engalanada con abrasadores destellos” Todos estos poderes los puso al servicio de Rama, pues cuando aquel héroe y su hermano fueron heridos en la lucha y nada les podía reanimar, Hanuman voló a los Himalayas desde Ceilán y volvió casi inmediatamente con las hiervas medicinales que allí crecian, aunque al llegar a las montañas tuvo alguna dificultad en encontrarlas, (buscando estas hierbas Hanuman estuvo expuesto a un considerable peligro. A Kalanemi, un tio de Ravana, se le había prometido la mitad del reino si mataba a Hanuman. Con esta intención se encamino hacia los Himalayas y, disfrazado de devoto, invito a Hanuman a comer con el, Hanuman se negó, pero entrando en un estanque cercano un cocodrilo le agarro del pie. Hanuman arrastro al reptil fuera del estanque y lo mato. De su cuerpo surgió una hermosa Apsaras a quien Daksha había maldecido a vivir en esa forma hasta que su libertad fuera consumada por Hanuman. Esta ninfa, en gratitud a su amabilidad, advirtió a Hanuman del peligro. El dios mono se encontró con Kalanemi y diciéndole que el veía a través de su disfraz le agarro por los pies y le lanzo por los aires hasta Lanka, donde cayo justo delante del trono en el palacio de Ravana), “pero cuando el quiso recoger las hierbas
estas se ocultaron de su ávida mirada
entonces, iracundo, en la montaña así hablo:
mi brazo tomara venganza en este día
si tu no sientes piedad alguna
en esta gran necesidad que tiene el hijo de Raghu
concluida su alocución, con sus poderosos brazos
desgarro de la temblorosa montaña
su gran cabeza con la vida que en ella había
serpientes, elefantes y mineral de oro
recorrió de nuevo veloz su camino
cruzando colinas, llanos y mares
y en medio de los atónitos Vanars deposito
su carga, traída a través del aire
las maravillosas hierbas del delicioso aroma
a todos los soldados infirieron nuevo vigor
libres de dardos, heridas y dolor
los hijos de Raghu vivieron de nuevo
los Vanars muertos y moribundos se curaron
y se levantaron vigorosos del campo de batalla. Hanuman es descrito en el Uttara Kanda del Ramayana como un ser que poseía un gran saber, “el jefe de los monos, insaciable, queriendo aprender astronomía, recorrió mirando al sol y resuelto a indagar, desde la montaña por donde sale el sol, hasta aquella por donde se pone, comprendiendo el maravilloso conjunto. El jefe de los monos es perfecto, nadie le iguala en conocimiento de los Sastras, en saber y en descifrar el sentido de las escrituras. En todas las reglas de austeridades compite con el preceptor de los dioses”. El mismo Rama habla asi del conocimiento que Hanuman tiene de las escrituras cuando vino a verle al exilio como enviado de Sugriva: “Aquel cuyas palabras tan dulcemente fluyen,
todas las obligaciones del Rig-Veda debe conocer,
y en su bien entrenada memoria se almacenan
los conocimientos del Yajush y del Saman.
Debe haber dirigido su fiel oído
A escuchar todas las reglas de la amena gramática
En su larga alocución ¡que bien hablo!
En toda su extensión ni una sola regla rompió”. Hoy e día se considera a Hanuman un ser divino, y en algunos lugares de la India es fervientemente adorado.
A los monos se les considera sus representantes, de allí que muchos templos estén llenos de ellos y esté visto como un acto meritorio el alimentarlos y como un acto sacrílego el molestarlos.

martes, 12 de agosto de 2008

Vlad Tepes y el nacionalismo en La Valaquia medieval

A comienzos del año 1459, Vlad Tepes reemprendió su política comercial proteccionista. La espina clavada en la carne de las ciudades sajonas, el derecho de emporio, se decreto por segunda vez. A los comerciantes valacos se les conmino a que boicotearan a Transilvania hasta nueva orden. Kronstadt no tardo en adoptar medidas de represalias.
Dan, quien había sido expulsado, volvió y fue generosamente provisto de armas y dinero. Entretanto, llegaban malas noticias. Vlad Tepes había capturado una caravana de comerciantes de Kronstadt que no habían realizado su comercio en los mercados admitidos; sus mercancías fueron confiscadas, y todos los comerciantes, unos seiscientos, sufrieron el empalamiento. La mercancía requisada a los comerciantes transilvanos fue amontonada en un depósito y éste incendiado. “No quiero que consigan clientes, ni que pisen mi tierra” comento el príncipe al maestro cantor Michel Beheim durante la quema. En Kronstadt era difícil reclutar a aliados contrarios a Vlad Tepes. Matías Corvinas no estaba dispuesto a intervenir, pues ya tenía bastantes problemas con Hungría, donde una facción de nobles había elegido precisamente a Federico III para oponerse al rey. Dan, el otro candidato, obtuvo su único triunfo y realizo verdaderos esfuerzos para justificar, con diligentes cuidados, la confianza depositada en él. Llego la Pascua. En aquellos días los pecadores arrepentidos volvían a ser admitidos en el seno de la iglesia. Vlad Tepes no quería pasar aquellas fiestas solo. Invito, pues, a la asamblea de boyardos o, como lo expreso un historiador griego, “a todos aquellos que hasta aquel momento habían tenido cierta influencia en la elección de príncipes”. Como correspondía, se sirvió un exquisito banquete. En el momento cumbre de la fiesta, el voivoda organizo un juego de adivinanzas, en el que les pregunto a los boyardos a cuantos príncipes podían recordar. Los más viejos citaron a treinta, otros recordaban a más de veinte, e incluso los mas jóvenes podían nombrar a ocho. La siguiente pregunta planteada por Vlad Tepes –si no les parecía que eran demasiados príncipes- la respondió él mismo: “Es por culpa de vuestra infamia, que lo contaminan todo”. Se suspendió el festín, la guardia personal del príncipe ocupo el lugar y los 500 voyardos reunidos fueron empalados (primera versión); o solo fueron empalados los ancianos y sus mujeres, mientras los jóvenes fueron condenados a trabajos forzados hasta que sus costosos trajes de pascua cayeran en harapos (segunda y mas confiable versión). Se confiscaron los territorios de los boyardos ejecutados y, conforme al principio territorial relacionado con el servicio militar, fueron concedidos a pequeños nobles y campesinos libres. El asesinato de los boyardos provoco un golpe de estado y supuso la total reestructuración de la asamblea boyarda. Prevalecieron los nuevos nobles y la asamblea de boyardos perdió influencia en el gobierno y degenero en un mero órgano de aclamación. No todos los boyardos habían acudido a Tirgoviste. Precisamente uno, que hubiera debido hacerlo, fue lo suficientemente astuto como para evitar la sangrienta fiesta de Pascua. Albu, quien llevaba el apodo de “el Grande” por haber ocupado altos cargos con diferentes voivodas y por disponer de un vasto territorio, decidió que había llegado la hora y reunió tropas. Vlad Tepes lo derroto sin esfuerzo: Albu y su familia fueron ejecutados. No puede decirse que el curso de los acontecimientos favoreciesen los planes de Dan. Así lo consideraron también los habitantes de Kronstadt, quienes enviaron una comitiva a Valaquia con el fin de tramitar una paz moderada, aparentemente sobre la base del contrato de Schässburg. Vlad Tepes deseaba mejores condiciones. Los cincuenta y cinco enviados fueron muy bien recibidos. Sin embargo; fueron presa del terror cuando, a la mañana siguiente, vieron cincuenta y cinco palos frente al palacio donde los habían alojado. El voivoda se disculpo. Por motivos harto comprensibles, los invitados no se atrevieron a ejercer presión alguna sobre las negociaciones, pero tampoco claudicaron: simplemente se marcharon. Una noche, Vlad Tepes desapareció para reaparecer en Burzenland (Tara-Birsei), en los alrededores de Kronstadt. Llamar campaña militar a lo que sigue seria comprender erróneamente el propósito del príncipe. Se trato mas bien de una acción de exterminio (vale aclarar que todos estos actos, hoy incomprendidos aunque muy utilizados por las grandes potencias, eran de los mas común en la época del príncipe Vlad), destinada a dejar en claro ante el gobernador de Kronstadt que las decisiones del príncipe debían ser respetadas. Sus tropas quemaron aldeas, ciudades y campos; lo destruyeron todo. Vlad Tepes invadió suburbios de Kronstadt que no estaban especialmente protegidos, en los que vivían inmigrantes judíos y gitanos. Hizo empalar a los prisioneros, hombres, mujeres y niños, junto a la capilla de San Jacobo, frente a la ciudad, para que desde los muros quedaran bien a la vista de todos. Al finalizar las operaciones disuasorias para con sus opositores político-económicos, el príncipe Vlad regreso a Valaquia, dejando en claro que ningún aliado de poderes extranjeros que atenten contra su territorio van a ser perdonados.

lunes, 11 de agosto de 2008

Fusiles y pistolas del síglo XX


Subfusil PPSH-41
El sub-fusil PPSH-41 soviético, fue diseñado por George S. Sshpagin. Este arma reemplazo completamente al sub-fusil diseñado por Degtyarov durante la segunda guerra mundial.
El PPSH-41 fue adoptado oficialmente por el ejército soviético en 1941, pero después de pruebas y ensayos exhaustivos sobre el terreno al final de 1940 y comienzos de 1941. la producción masiva de este sub-fusil no comenzó hasta mediados del 42. A fines de los años 40 se habían fabricado mas de cinco millones de este arma en los diferentes arsenales de la unión soviética.
En comparación con la PPD anterior y sus variaciones, la PPSH-41 tiene una velocidad cíclica de disparo superior, más precisión y es sensiblemente mas barata de fabricar. Esto se debe a que la acción, el cubre cañón y otras numerosas partes de este arma son de chapa gruesa estampada. El cubre cañón estampado esta ingeniosamente diseñado para que al estar cortado formando un angula sirve también de compensador y freno de boca.
La PPSH-41 dispara por el sistema de cerrojo abierto para evitar la auto ignición si el cañón esta recalentado.

Cartucho: 7,62 mm. (o 7,63 mm. Máuser)
Tipo de acción: Cierre por masa de inercia
Tipo de disparo: Selectivo ráfaga y semiautomático
Velocidad cíclica
de disparo: 900 disparos por minuto
Tipo de alimentación: Alimentación de posición única, con cargador curvo de chapa estampada. También un cargador similar al tipo PPD, pero con dos labiosCapacidad cargador: 35 cartuchos para el cargador curvo, 71 Para el de tambor

Fusil de asalto STG-44 (MP-43)
El fusil de asalto MP-43 es una evolución de la Maschinencarabirner 42 (h) y la Maschinencarabiner 42 (w), fabricadas por el ejercito alemán durante la segunda guerra mundial.
La adopción del nombre Maschinepistole (sub-fusil) aun siendo un arma de superior envergadura, se debió a que las autoridades militares alemanas se resistían a adoptar este tipo de armas, para lo cual los diseñadores, para evitar de que el proyecto fuera cancelado, lo presentaron con la denominación de sub-fusil.
En esencia se trata de un arma nacida para utilizar con cartucho mas pequeño, mas ligero, con el fin de que el soldado pueda llevar mas cartuchos con el mismo peso, ya que en tipo de enfrentamientos que la segunda guerra mundial genero, no era necesaria la potencia excesiva de los cartuchos de fusil convencional, sin embargo si se necesitaba mas potencia de fuego.
Este fusil de asalto se entrego en el frente en julio del 43 y su producción continuo hasta los primeros meses de 1945. A finales de 1943 se modifico la colocación del lanza-granadas, reemplazándole por una rosca, denominándose MP 43-1. esta ultima versión dispuso de un sistema de anclaje para miras ópticas. En abril de 1944, y aparentemente sin razón, se vario la nomenclatura, adquiriendo la nueva MP-44, idéntico a la anterior, incluyendo alguna de ellas anclaje de mira óptica.

Tipo de arma: Fusil de asalto
Tipo de acción: Acción directa de los gases
Capacidad cargador: 30 cartuchos
Velocidad s/proyectil: 647 m/s
Cartucho que dispara: 7,92 mm. Kurtz
Cadencia de disparo: 500 disparos por minuto Campo-giro Mod. 04
Hacia 1900 comienza el diseño de una pistola automática don Venancio López de Cevallos y Aguirre, conde de Campo Giro, a la sazón, teniente coronel de artillería ya retirado. Los primeros prototipos del arma fueron construidos en la fábrica de armas portátiles de Oviedo, probados en 1904, y patentados el 7 de octubre del mismo año. A petición de la comisión de armas portátiles se hicieron 25 unidades en la fábrica de Oviedo para someterlas a prueba.
La Campo giro es una pistola de cañón móvil acerrojada. La pieza que acerroja recuerda a otra similar perteneciente a la Máuser mod. 1896.
Esta pistola fue adoptada por el ejército español en septiembre de 1912; fabricadas por la firma Esperanza y Unceta en una cantidad inicial de 1000 unidades con el nombre de pistola automática sistema campo giro.
La pistola Campo Giro fue sustituida en 1921, por la pistola modelo 1921, sin que se tenga clara noticia de los motivos que indujeron a esta decisión.

Tipo de arma: Pistola semi-automática
Cartucho que dispara: 9mm. Largo
Tipo de acción: Cierre por masa de inercia
Capacidad: 8 cartuchos
Velocidad s/proyectil: 360 m/s Walter P-38
Fritz Walter, fabricante alemán de armas pensó en la fabricación de una pistola de combate de doble acción, tras el éxito obtenido por los modelos PP (Polizei Pistole), de uso policial y civil, y el más pequeño PPK, de iguales características. Durante el transcurso de los años 1936 y 1937 aparecen varios modelos bajo la denominación de HP (pistola militar), con variantes de martillo; unas con él oculto y otras exterior, pero todas municionadas con el cartucho 9mm. Parabellum.
En 1938 la adopta el ejército alemán con la denominación P-38 (pistola 1938). Un año después es elegida por el ejército sueco, aunque no le fue servida a causa del comienzo de la guerra.
Fue la primera pistola militar dotada de doble acción, más simple, económica de fabricación y segura que su antecesora la Luger P-08. su popularidad es tan grande, que aun sigue en fabricación.

Tipo de arma: pistola
Cartucho: 9mm. Parabellum
Tipo de acción: inercia retardada
Capacidad: 8 cartuchos
Velocidad s/proyectil: 351 m/s.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Los reinos españoles en la época de la reconquista

En España el siglo X estuvo marcado por un gran florecimiento comercial y cultural del califato omeya, que llego a su apogeo con Abderraman (Abd-al-Rahman) III (912-61). A la expansión omeya habían resistido algunos pequeños estados cristianos surgidos durante el siglo VIII en el norte y en la zona pirenaica (como el condado de Barcelona y el Reino Astur-Leonés), crónicamente débiles también a causa de las reciprocas hostilidades.
El siglo XI comienza para los cristianos españoles con la muerte de Almanzor (1002) que les había ocasionado la mayor humillación con el saqueo de Santiago de Compostela. Con la muerte de este caudillo se desmoronaba el califato de Córdoba. Almanzor había cuidado de que durante su mandato el califa se mantuviera al margen de los acontecimientos en su palacio de Medina Azahara. La consecuencia fue que al faltar él y no tener sus hijos las cualidades de mando requeridas, los califas tampoco pudieron imponer su autoridad, ya deteriorada por su largo tiempo de dejación en el que se dedicaron a gozar de los placeres mas refinados lejos de los problemas del pueblo. Después de la muerte de Abderramán Sanchuelo (1009), primo hermano de Sancho el Mayor de Navarra, el califato se fue desmembrando en pequeños reinos de taifas que hacia 1031 no eran menos de 50. era un momento propicio para iniciar la reconquista y así lo comprendía Sancho el Mayor de Navarra que comenzaba a llamarse “rey por la gracia de Dios” de los cristianos.
Consiguió el vasallaje del conde de Castilla, y al morir este incorporo Castilla a Navarra, hizo vasallos suyos a Berenguer Ramón I de Barcelona, a Vermudo III de León y hasta al conde Sancho Guillermo de Gascuña. Este rex ibericus como le llama un monje catalán de la época, pudo crear un estado cristiano capaz de conquistar los reinos de taifas.
Pero la unidad de este reino personal iba a durar lo que su vida. En efecto sus hijos dieron rienda suelta a las ambiciones personales y no respetaron la soberanía del primogénito García de Nájera (1035-1054).
Fernando I se proclamo rey de León a la muerte de Vermudo III (1037) y mantuvo Castilla como herencia paterna, por lo que Castilla será la primera nombrada entre los dos reinos: “Rey de Castilla y León”. Por su parte Ramiro I se alzaría con Aragón y los dos reinos (Castilla y Aragón) serian mas adelante los portavoces de los reinos cristianos pasando Navarra a un papel secundario. De esta forma, la dinastía vascona dominaba de hecho toda la España cristiana, desde Galicia hasta el condado de Barcelona. El camino de Santiago se convertía en plenamente internacional y la iglesia hispana, que se había mantenido aislada de Roma (excepto los condados de la Marca Hispánica), aferrada a sus propios ritos tradicionales y supeditada al poder político, admite, aunque a regañadientes, el cambio al rito latino, común en Occidente, y entra de lleno en la orbita del centralismo romano. En ello influyen, sin duda, los monjes cluniacenses, que traen un aire de renovación a la vida monástica española.
Por lo que respecta a la situación política, los reinos del Norte y el condado de Barcelona mantenían una actuación de privilegio respecto de los innumerables reinos de taifas surgidos en Al-Andalus. Como estos eran débiles debían pedir la protección de los príncipes cristianos y estos les exigían sustanciosos tributos o “parias”, lo que constituía una saneada fuente de ingresos para los reyes de León y Castilla, de Navarra, Aragón y los condes de Barcelona.
Esta “protección” que prestaban los reyes cristianos a los reyezuelos de taifas ofrecía también a aquellos frecuentes ocasiones de intervenir con sus tropas en territorio musulmán ocupando fortalezas, destruyendo cosechas o tomando ricos botines. En Al-Andalus solo uno de los reinos de taifas destacaba con cierta fuerza, el de Sevilla, aunque pagaba parias a Galicia y su prestancia no era suficiente como para imponerse sobre los demás. En el Norte Castilla iba demostrando que tenia condiciones para protagonizar la historia de los reinos hispano-cristianos, aunque la realización de este protagonismo no seria como Sancho II se había imaginado. El pretendía ensanchar Castilla hacia el Este, a expensas de Navarra y, por supuesto, de los musulmanes, y unificar de nuevo los reinos de Galicia, León y Castilla. El sueño se había de realizar casi a la letra, pero el encargado de hacerlo iba a ser su hermano Alfonso de León.
Rodrigo Díaz de Vivar, Mio Cid
Sancho murió victima del atentado alevoso de Vellido Dolfos ante los muros de Zamora y Alfonso VI fue proclamado rey de León y Castilla después de haber prestado juramento ante Rodrigo de Vivar de no haber intervenido en el asesinato de su hermano. En efecto, aunque la sucesión recaía en Alfonso, los castellanos tenían sospechas de que hubiese tenido alguna parte en el asesinato del rey de Castilla. En tales casos , había un modo de acabar con las sospechas: realizar un juramento expurgatorio en una iglesia destinada a ello, “iglesia juradera”. La iglesia de Santa Gadea (Agueada) de Burgos era una de estas iglesias “do juran los fijosdalgo” y el futuro Mío Cid, como alférez que había sido de Sancho II, tomo el juramento al rey. Este hecho tendría una gran trascendencia para Rodrigo Díaz de Vivar, porque desde este diciembre de 1072 no se vera ya libre de la “ira regia” que recaerá definitivamente sobre él diez años mas tarde.
Alfonso refuerza su posición encerrando a su hermano García, ex rey de Galicia, en el castillo de Luna (1073), donde permanecería hasta su muerte (1090), y piensa ya en extender sus territorios a costa de los reinos musulmanes. Aprovechando las disensiones entre los partidos de Toledo, Alfonso logra conquistar la ciudad (1085) bajo la promesa de entronizar en Valencia a Al-Qadir que hasta el momento gobernaba Toledo.

Alfonso VI se corona Rey

El rey de León y Castilla se podía sentir satisfecho. Había extendido sus fronteras hasta el Tajo y de un modo u otro controlaba el gobierno de Zaragoza y otros reinos de Al-Andalus. Pero sus exigencias se hacían intolerables para el reyezuelo de Sevilla y este no dudo el jugarse el todo por el todo y pedir al emir de los almorávides de Marruecos que pasara el estrecho, aunque a condición de que respetaran a los reyes musulmanes de Al-Andalus.Jusuf no desaprovecho la ocasión de intervenir en España, aunque no pensaba cumplir seguramente las condiciones impuestas por los hispanomusulmanes. Los taifas, apoyados por los ardorosos combatientes del emir almorávide, lograron una sonada victoria sobre las huestes de Alfonso VI en la batalla de Zalaca o de Sagradas, cerca de Badajoz. El propio rey Alfonso resulto herido en un muslo.
Jusuf volvió a África dejando sus guarniciones en la Península. En otro segundo viaje se convence Jusuf de la inutilidad de esperar la unión de los reyezuelos de taifas y, apoyado por las autoridades religiosas, que no veían con buenos ojos la relajación de costumbres de los taifas y si, en cambio, la pureza de la fe que traían los almorávides, decidió realizar la unificación de Al-Andalus en su propia persona. El pueblo veía con agrado el que Jusuf solo cobrase la contribución prescrita en el Corán y no las excesivas y arbitrarias que les imponían los taifas. Jusuf se apodera de Granada y Málaga (1090). Al año siguiente se rendía Al-Mutadmid de Sevilla, después de una tenaz e inútil resistencia, y con ello prácticamente todo Al-Andalus quedaba bajo la soberanía de los almorávides.



Estos traían una mayor pureza religiosa, pero en cambio no poseían el refinamiento cultural a que habían llegado los taifas ni se avenían ya a la tolerancia a la que se habían acostumbrado los hispanos, tanto los musulmanes como los cristianos. El rey de León era rey de las dos religiones –mas tarde, Fernando III se llamara “rey de las tres religiones”, es decir, de los cristianos, los musulmanes y judíos”; pero esto era resultado de varios siglos de convivencia y los almorávides era un pueblo ajeno, con una mentalidad cerrada e intolerante y mas preocupado por la letra del Corán que por la ciencia y las artes. Las antiguas cortes de los poetas, matemáticos y músicos, caen ahora en manos de beréberes con poca cultura y poco dominio del idioma árabe. Los únicos taifas que aun se mantenían independientes eran el de Badajoz y el de Zaragoza. Sin embargo, los almorávides no lograrían nunca resucitar el antiguo califato de Córdoba. Al fin y al cabo, ellos eran y se sentían africanos y el emir Jusuf, y también su hijo Ali, mantuvieron la capitalidad de Marraquesh; Al-Andalus era para ellos una provincia conquistada. Alí vería aun victorias como la de Ucles (1108), donde perdió la vida el infante Don Sancho, único hijo varón de Alfonso VI, y como la de Zaragoza (1110). Sin embargo, los catalanes les cerrarían el camino a Barcelona, derrotando a los almorávides en Congost de Martorell (1114). Mientras tanto, parecía que el problema sucesorio de Castilla y León iba a tener una solución ideal con el casamiento en segundas nupcias de Urraca, hija de Alfonso VI, con Alfonso I “el Batallador” de Aragón y Navarra. Nada mas lejos de la realidad. Lo que pudo significar la unión de todos los territorios cristianos del Norte, a excepción de los condados de Cataluña, fue en realidad un foco de desavenencias entre los dos cónyuges y sus respectivos partidarios. La excomunión de la iglesia gravito sobre ellos a causa del parentesco que los unía (ambos eran biznietos de Sancho “el Mayor” de Navarra) hasta que “el Batallador” la repudio definitivamente en 1114. desde esta fecha Alfonso I se dedica a su tarea preferida: la guerra contra el Islam. En 1118 se adueñaba de Zaragoza y continuaba con las conquistas de Tudela, Tarazona y Calatayud, reafirmando así su dominio en el valle del Ebro. Atiende a una llamada de los mozarabes de Granada y recorre, devastándola, la Vega de Granada, y aunque no penetra en la ciudad, trae consigo mas de 10.000 mozarabes que huían de Al-Andalus y con los que Alfonso pensaba equilibrar un poco la desigualdad numérica entre cristianos y musulmanes en los territorios recientemente conquistados en el valle del Ebro. Cuando Alfonso moría “batallando” en Fraga (1134), en Castilla y Leon, ya casi sin enemigos, Alfonso VII, en 1135 se haría coronar solemnemente como emperador de toda España. Pero el que tan bien supo batallar, había redactado un testamento que traería quebraderos de cabeza tanto a los navarros como a los aragoneses. En efecto no era admisible que los reinos pudiesen ser heredados, como quería Alfonso I, por las Ordenes militares de San Juan del Temple y del Santo Sepulcro.

Alfonso I, el Batallador.

También la unión de Navarra y Aragón seria efímera. El hermano de Alfonso, el monje Ramiro, tuvo que dejar sus hábitos para hacerse cargo del reino de Aragón y asegurar una descendencia a la familia, mientras que los navarros elegían su propio rey en García Ramírez “el Restaurador”, hijo de Ramiro, nieto de García Sánchez III en de Nájera y de Cristina Rodríguez, hija de Mío Cid.