
De hecho, Stavelot sólo tenía un grupo de 13 soldados de
Cuando el Kampfgruppe continuó su avance a las 8,00 h del 18 de diciembre, tuvo que luchar para tomar Stavelot, y aunque los americanos fueron desbordados antes de poder destruir el puente vital, se habían impuesto más retrasos. Peiper tuvo que irrumpir hacia Trois Ponts tan rápidamente como pudo, ignorando la existencia de un depósito de combustible a pocos km al norte, en Francorchamps. Fue un error importante, agravado por el hecho de que, por entonces, los americanos estaban comenzando a descubrir el modelo del avance alemán. Cuando Peiper dejó Stavelot a cargo de un pequeño destacamento de Panzers, los primeros elementos de la 30.ª División de Infantería americana estaban avanzando hacia la ciudad desde el norte, para neutralizar la amenaza.
Trois Ponts resultó ser el punto decisivo de la batalla, sin embargo, pues era esencial para Peiper tomar sus puentes sobre los ríos Amblève y Salm si tenía que llegar a campo abierto en la carretera al Mosa. Al mediodía del 18 de diciembre, debería tener ya sus cabezas de puente entre Huy y Lieja, así que la velocidad era vital, pero de nuevo, el avance fue estorbado por defensas americanas apresuradamente preparadas. En este caso, eran hombres de
Treinta minutos después, el puente sobre el Amblève era destruido y, cuando Peiper oyó la explosión, se tomó una decisión crucial. En vez de continuar a Trois Ponts, el Kampfgruppe giró hacia la derecha, hacia
Los Panzers estaban ya sedientos de carburante –hubo que dejar uno de los King Tigers sin combustible, a la salida de Trois Ponts– y Peiper se encaminaba a carreteras secundarias, donde eran mínimas las posibilidades de lograr suministros americanos. La destrucción del puente sobre el Salm en Trois Ponts a las 13,30 h reforzó el hecho.
Los primeros Panzers siguieron el Amblève, avanzando hacia Uno de los King Tigers se cruzó en el puente, bloqueándolo durante más de dos horas, y aunque Peiper no se rindió –envió a los tanques restantes a tomar otro puente, a través del río Lienne, en Habiemont, en un intento final para abrirse paso– era obvio que se había acabado el tiempo.
Los soldados americanos de Ingenieros llegaron antes a Habiemont y, cuando los Panzers se acercaban, volaron el puente. A las 16,30 h, anocheciendo un tercer día frustrante, Peiper aceptó el triunfo de los movimientos de bloqueo americanos y volvió a La Gleize.
1 comentarios:
Que buen articulo, es una importante señal de la fortaleza, decisición y aguante del glorioso ejército alemán que a pesar de ser superados en todos los sentidos materiales, siempre mantuvieron la superioridad en el combate y tambien mantuvieron sus pocisiones a pesar de que la probabilidad de éxito era escasa.
Muy buen Artículo.
Felicidades!!
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