sábado, 17 de abril de 2010

Tácticas de combate, atrincherarse (parte final)

Saludos a todos.

Por motivos de índole personal, y como se habrán dado cuenta los lectores habituales, hace demasiado tiempo que no publico nada nuevo.

Lamentablemente ya no voy a tener la disponibilidad horaria con la cual contaba.

De todas maneras no quiero que Los Mas Grandes de la Historia muera, no porque lo considere algo extraordinario, sino, y al igual que muchos otros blogs que sigo, tratamos de dar una óptica no tan “convencional ni teledirigida” de los personajes y acontecimientos históricos.

Ya todos sabemos que hay muchos tipos de realidades, una de ellas es la que nos cuentan, la que se inventaron para mantenernos en un puño, como un dócil y estéril rebaño de ovejas. Por otro lado esta la historia que seguimos algunos, la historia que no nos quieren contar, la historia que nos ocultan, la historia que trataron de destruir pero a pesar de todo, y yo diría que cada día mas, esta siendo mas conocida por la mayoría.

Por eso, es mi anhelo, poder desde aquí dar un poco de luz a ciertos temas que están tan ensombrecidos como las almas de los que la tratan de ocultar.

Mi más sentido saludo para todos los que de una forma u otra, visitan de vez en vez este blog y tienen la deferencia de leer y/o comentar las publicaciones.

Ahora si, sin mas rodeos los dejo con la segunda parte de Tácticas de combate y a atrincherarse!

No intentes volar el suelo para formar un cráter, pues lo único que conseguirás es que la tierra evacuada quede repartida por una gran superficie, con la consiguiente pérdida de ocultación.

Si utilizas cargas del tamaño correcto, no tiene por qué formarse un cráter. La potencia exacta de la carga puede variar entre 75 g de explosivo plástico para una trinchera de combate sencilla y 700 g para una obra mucho mayor, destinada quizá a un arma colectiva. Las cargas se colocarán en líneas paralelas o círculos concéntricos dependiendo del tipo de excavación.

La tercera forma de abrir de una trinchera es con la ayuda de una máquina. El Ejército británico dispone de varios modelos, aunque la más utilizada de todas es la Light Mobile Digger (LMD). Esta máquina ha sido diseñada expresamente para preparar trincheras; el dispositivo excavador es una cinta de corte que eleva la tierra hasta una cinta transportadora. Puede abrir una trinchera de 60 cm de anchura y de una profundidad máxima de 135 centímetros. La LMD forma parte de la dotación de la mayoría de las unidades de zapadores de campaña, pero también de algunas de artillería e infantería.

Otras máquinas de esta clase son el Light Wheeled Tractor (LWT) y el Medium Wheeled Tractor (MWT), ambas repartidas entre las unidades divisionales de ingenieros. También puede disponerse de excavadoras, que son más apropiadas para abrir zanjas contracarro que para preparar posiciones de combate. Tenemos finalmente el Combat Engineer Tractor (CET), que es un vehículo oruga, anfibio y acorazado, diseñado expresamente para las unidades de zapadores como máquinas para el movimiento de tierras y trabajos generales de ingeniería militar.

Hay diversas clases de trincheras. Primero tenemos la trinchera de combate de dos plazas, en la que se usa el KIP (Kit Individual Protection) o chapa metálica ondulada para soportar el techo del refugio. Después está la trinchera de combate de cuatro plazas, que tiene un refugio en cada uno de sus extremos, o bien en el medio y con pozos de tiro en los extremos de la trinchera, deben encontrarse alineados con el refugio central o bien dispuestos en un ángulo de 1600 milésimas.

Existen también diseños diferentes para las trincheras de armas colectivas, que casi siempre son modificaciones de las de combate para cuatro hombres. Una característica particularmente importante de las posiciones para lanzagranadas, lanzamisiles y cañones sin retroceso es que su parte trasera debe tener una zona despejada de unos cinco metros en un arco de 500 milésimas a cada lado del eje del tubo de disparo. Esta zona debe estar totalmente libre de personal, equipos y obstáculos con el fin de que no sean afectados por el rebufo trasero del disparo.

Deben abrirse también emplazamientos para los morteros y los obuses remolcados y autopropulsados. Si se dispone de tiempo, se abrirán también defensas para los cañones autopropulsados, los carros de combate y los vehículos “de piel blanda”. En muchos casos, el esfuerzo que conlleva la preparación de una obra para un carro no vale la pena: la mejor posición para un carro está en una contrapendiente, en la que el propio terreno brinda la protección necesaria y donde es posible trasladarse a posiciones alternativas que den el mismo grado de abrigo. Sólo cuando esto no sea posible, habrá que cavar una defensa.

Enterrar un carro reduce de manera considerable la vulnerabilidad de éste a la acción enemiga, tanto el fuego directo como a los ataques aéreos y las armas nucleares. Asimismo, la mejor ocultación contra los aparatos de termoimagen consiste en poner tierra entre el vehículo y el dispositivo en sí.

La teoría del Ejército norteamericano acerca de las trincheras es algo diferente. Se pone el mismo énfasis en despejar sectores de tiro, en el revestimiento, la protección superior y el camuflaje, y existen diferentes diseños de trincheras para las ametralladoras M60, los misiles guiados contracarro Dragon, los cañones sin retroceso de 90 mm y los morteros y piezas de artillería.

Hay, sin embargo, una notable diferencia. Se pone mucho más acento en el tiro en oblicuo. Esto da como resultado un diseño en el que el refugio de la trinchera está en el centro, con los pozos de tiro en los dos extremos para disparar por la mitad delantera y el lado. Hay que confiar en que las trincheras situadas a derecha e izquierda cubran el terreno que hay inmediatamente delante de ti. La ventaja de este sistema es que estás cubierto del fuego desde enfrente: esto es, que estas desenfilado por la protección delantera de la trinchera.

Este principio es ciertamente adecuado, pero si alguna de estas trincheras de apoyo mutuo es anulada o destruida, se crea un sector ciego. La mejor forma de conseguir cobertura contra el fuego procedente de enfrente es situar la trinchera en una contrapendiente.

1 comentarios:

فلسطينيون dijo...

Le Envío un saludo de allende los andes a LMGH. hace un tiempo que llevo viendo su página y me parece genial, abarca bastante de la época grecorromana entre otras y además que es bastante visitada, por otro lado les escribo para poder ver la posibilidad y el honor de estar presente en su página, ya sea como página recomendada o de blogs, e intercambiar ya sea ideas o dudas. Para detalles les envío el mío:

http://historia-arabe.blogspot.com/

Gracias