sábado, 17 de mayo de 2008

La retirada de Dunkerque, el gran error de Hitler

OPERACION DYNAMO

La retirada de Dunkerque, del 27 de mayo al 4 de junio de 1940, fue el epílogo de una sangrienta batalla terrestre, marítima y aérea que concluyó con la evacuación por mar, hacia los puertos ingleses del canal de la Mancha, de más de 300.000 soldados británicos y franceses que se encontraban cercados por las fuerzas alemanas. Sin embargo, Dunkerque fue también uno de los hechos más misteriosos de la segunda guerra mundial. Los alemanes, después de haber conquistado Amiens, y para completar su gigantesco movimiento de pinzas llegaron con sus divisiones Panzer hasta el mar, en la desembocadura del Somme, atraparon en una gran bolsa al ejército belga, la fuerza expedicionaria inglesa y las mejores unidades del ejército francés.Hitler en una decisión inexplicable ordenó personalmente detener el avance de las Panzerdivisionen (24 de mayo) permitiendo el reembarque de los soldados enemigos hacia las islas británicas. Además ordenó que la Luftwaffe no atacara desde el aire a los soldados que estaban siendo reembarcados en las playas de Dunkerque. Extrañamente ese mismo día cesaban las operaciones inglesas en Noruega.El estratega audaz y decidido que había demostrado ser hasta ese momento, parecía haberse convertido súbitamente en un novato en las estrategias de guerra con decisiones que más que errores militares fueron horrores estratégicos que incidieron muy negativamente para los alemanes en el desarrollo posterior de los acontecimientos. Cuando casi un millón de soldados anglo-franceses quedaron atrapados en las cercanías de Dunkerque, Hitler inesperadamente ordena detener el avance de las divisiones panzer que se encontraban a sólo 16 kms al oeste de Dunkerque. En ese momento la única fuerza aliada que se interponía en su camino era un solo batallón de infantería británico!!!.Guderian que se aprestaba a darle el último golpe de gracia a las tropas cercadas recibió con estupor la orden del alto mando alemán. La descabellada orden de Hitler, provocó la colérica reacción de los jefes de las unidades blindadas y el general Von Kleist, comandante del grupo de ejércitos "A", decidió seguir por su cuenta el avance ocupando el centro de comunicaciones de Hazebrouck. La vía de escape hacia Dunkerque quedaba cerrada pero una nueva orden de Hitler le forzó a emprender la retirada y abandonar el terreno conquistado!!!.Ese 24 de mayo de 1940, Hitler frustró la posibilidad de que su Wehrmacht llevase a cabo el completo aniquilamiento de las fuerzas anglo-francesas. Su tremendo error tendría decisiva influencia en el ulterior desarrollo de la guerra. Los generales alemanes nunca le perdonaron a Hitler este error militar que impidió aniquilar la última resistencia inglesa. La flota inglesa logró rescatar 338.000 hombres que, de no haber mediado la orden de Hitler, tranquilamente podían haber sido masacrados por el ejército alemán.
La propaganda alemana atribuyó la actitud de Hitler con su deseo de no aniquilar a los británicos a fin de mantener abierta la puerta para una eventual negociación con Gran Bretaña. Para otros, Hitler no hizo otra cosa que respaldar la apreciación de Von Rundstedt de que el terreno en torno a Dunkerque, con muchos canales, era poco favorable para el avance de los tanques alemanes sumado a la escasez de combustible después de 15 días de batalla. Otra versión afirma que Goering aseguró fanfarronamente a Hitler que sus aviones eran capaces de aniquilar a las tropas cercadas e impedir la evacuación. También estaban los recuerdos vividos por el propio Hitler como soldado en las fangosas tierras de Flandes. Lo cierto es que, de no haberse detenido el avance alemán, la evacuación de Dunkerque hubiera sido técnicamente imposible. Si las razones de Hitler fueron militares no se entiende porque no aprovechó ese momento para invadir Inglaterra cuando ésta tenía el grueso de su ejército atrapado en Dunkerque. Las dudas al respecto son muchas y quizás nunca sean esclarecidas teniendo en cuenta que sus protagonistas ya están muertos.