

Los fundamentos esgrimidos fueron que convenía reunir en un cuerpo orgánico a los gauchos, que hasta ese entonces habían combatido desinteresadamente por la libertad de la Patria , expresándolo así: "No dudando del beneplácito de V. E. he organizado una división de caballería compuesta de dos escuadrones de a dos compañías, cada una de cien plazas; y he dispuesto se les instruya en todo lo necesario al desempeño del servicio de infantería, para que puedan ser ocupados así a pie como a caballo, con la denominación de División Infernal de Gauchos de Línea. A la fecha se halla con la fuerza que manifiesta el Estado que adjunto a V. E. armada por ahora con fusil y bayoneta. Su disciplina es ya regular en una y otra arma, tanto que la considero suficiente para el desempeño del servicio en campaña y en guarnición".

En el borrador de contestación el gobierno central expresa: "No hay motivo que justifique la creación de un Cuerpo de Línea en esa Provincia donde no hace falta; la aprobación del que dice V. S. ha organizado denominándole División Infernal de Gauchos de Infantería cuyo estado de fuerza y propuestas respectivas dirige con oficio del 12 del presente no haría sino arruinar los escasos fondos del erario público."

Igualmente Güemes forma dicho Regimiento con los siguientes efectivos: 2 Jefes, 16 Oficiales, 32 Cabos, 16 Músicos y 336 Infernales. Este Regimiento, al contrario de lo que se sostiene, estaba uniformado con prendas de color azul y sólo llevaban prendas coloradas los músicos y la escolta del Gobernador (unos cien).
El uniforme constaba de: Chaqueta y pantalón azules. Forros de elefante. Botones de cascabel. Gorras azules con mangas de bayeta grana y azul. Botas negras hasta la rodilla. Ponchos de bayetón. Los músicos: casaca colorada, pantalón colorado, gorra seguramente colorada, con manga de bayeta grana y azul. Botas negras hasta la rodilla. La escolta: chaqueta y pantalón de paño encarnadas con mangas de bayeta grana y azul.
En un parte del 15 de abril de 1819, el general Güemes dispone que "el comerciante don Martín Torino ponga a disposición de Ud. trescientas cinco, tres cuartas varas de paño azul ordinario; catorce y tercia varas de ídem grana de buena calidad (que es para mi escolta) setenta y ocho y media varas bayeta grana y azul para mangas de las gorras.".

Consultando la obra Martín Güemes, el héroe mártir de Luís Oscar Colmenares, en la página 98 se lee:
"Güemes no logró la aprobación de su pedido, pero los Infernales actuaron como fuerza de línea desde aquella solicitud, no registrándose deserciones. En 1818 llegó a tener 6.610 hombres, entre los que ya había una pequeña fuerza de línea. De acuerdo a una lista del año citado, el Ejército se componía así: un primer grupo integrado por el Estado Mayor, la artillería y la caballería de línea (en la que figura la división de gauchos de línea no aceptada por el Directorio) que ascendían a 667 plazas; y un segundo grupo integrado por Escuadrones de Gauchos con 5.943 hombres. Era indispensable convocar siempre el menor número posible, por cuanto los gastos de manutención de las divisiones de gauchos estaban a cargo de los pudientes de Salta y Jujuy. Sin embargo, estos escuadrones de gauchos "no eran meras agrupaciones ocasionales de paisanos sino verdaderos cuerpos fijos y reglados de milicias, con fuero militar propio para sus componentes". Este ejército tenía un verdadero servicio de maestranza, una fábrica de pólvora y cartuchos, un hospital y una sastrería. Contaba, además, con varias divisiones corsarias con funciones parecidas a los modernos comandos y los escuadrones tenían sus capellanes", escribe Colmenares.
1 comentarios:
el mas grande de los proceres. tal vez por cómo se metio con los intereses de la oligarquia salteña es que hoy no esta en el procerato oficial. se merece el billete de cien verdaderamente
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