




Publicado por Proletario en 12/01/2011 10:58:00 p. m. 4 comentarios
Etiquetas: Historia medieval, Historia universal
Holanda aparecía como un difícil reto para los comandos. Con sus innumerables puentes sobre canales y ríos, debería ser impracticable para las tácticas de
El Alférez Walther tenía órdenes de tomar el puente ferroviario principal en Gennap, sobre el Mosa, entre la provincia alemana de Westfalia y la provincia holandesa de Brabante. Aunque holanda era un país neutral, esperaba cualquier día un ataque alemán. Había que emplear una sutil estratagema si se quería tomar y conservar el puente hasta la llegada del grueso de la tropa.
Esta vez los heroicos Brandenburgers decidieron vestir uniforme alemán, como parte de una estratagema más compleja. Su plan era hacerse pasar por prisioneros alemanes. Avanzaron hacia el puente, con sus armas cuidadosamente ocultas, escoltados por cómplices con uniformes de la gendarmería real holandesa, de hecho, seguidores holandeses del Führer, que, al igual que otros miles de Europa seguían la ideología del líder NS.
El grupo de siete prisioneros y dos guardias se presentaron en el puesto de guardia del puente, diez minutos antes del previo ataque alemán. A una señal de Walther, los “prisioneros” atacaron el puesto de guardia y escaparon disparando. Fueron heridos tres de los Brandenburgers, pero aun eran necesarios para tomar el segundo puesto de guardia y el otro extremo del puente.
Walther solo tenia a su disposición dos Brandenburgers y los dos aliados holandeses; pero en la confusión del momento, la genial estratagema siguió funcionando a la perfección, gracias también en parte al dominio y el autocontrol de los comandos alemanes, para esa época los mejores del mundo. Los guardias restantes no sabían como reaccionar, viendo que había hombres con su propio uniforme en el grupo que avanzaba y mientras titubeaban, Walther lanzo una granada en su dirección y tomo rápidamente el control del detonador instalado para garantizar la destrucción del puente.
Justo en ese momento llego el primer Panzer y comenzó a rodar sobre el puente. Walther corrió hacia ellos, pero los tanguistas desconociendo la misión que se había llevado a cabo, ya que esta era ultra secreta, los tomaron por soldados holandeses; Walther fue herido de gravedad por una ráfaga de MG-42, su compromiso y lealtad llegaba hasta ese limite, siendo capaz de sacrificarse siempre en beneficio de su misión. Por suerte Walther logro sobrevivir y recibió
Naturalmente el trabajo de los Brandenburgers no termino al comenzar la invasión principal. Había mucho mas trabajo para ellos, el avance por los Países Bajos. El Alférez Gräbert tuvo pronta ocasión de compensar su error de la noche de la invasión cuando el 27 de mayo, recibió la misión de e3vitar la apertura de compuertas en Nieuport.
El 27 de mayo, las fuerzas alemanas estaban cerca de Ostende y los belgas, al borde de la rendición. Disfrazados con uniformes belgas, Gräbert y una docena de hombres se infiltraron en la caótica masa de civiles y soldados en huída en los alrededores de Ostende, conduciendo un autobús del Ejército belga capturado. Con mucha dificultad se aproximaron finalmente al puente, al atardecer. La orilla sur estaba controlada por un destacamento de tropas británicas, y habían minado el puente con cargas explosivas. Cuando el autobús se acercó al puente, los británicos abrieron fuego. Los hombres de Gräbert bajaron, se pusieron a cubierto y vistieron su uniforme alemán.
Cuando cayó la oscuridad, Gräbert y un suboficial, cuerpo a tierra, avanzaron por el puente, con ráfagas de ametralladora rozando sus cabezas. Avanzando lentamente, buscaron a tientas los cables de las cargas destructoras y los cortaron a su paso. Tan pronto como llegaron al otro lado, los dos hombres abrieron fuego: era la señal para que el resto cruzara el puente a la carrera para el ataque. Utilizando subfusiles y granadas de mano, los alemanes pronto eliminaron los pequeños grupos de defensores. Las casas de bombeo y el puente cayeron intactos en sus manos.
Con la victoria alemana en Occidente, en el verano de 1940, terminó la primera fase de operaciones de los Brandenburgers. Sus programas de entrenamiento se organizaron de cara a su participación en la invasión de Inglaterra. Su siguiente entrada en acción fue en la primavera de 1941 cuando iban a pasar su prueba mas dura durante
Publicado por Proletario en 8/13/2010 11:12:00 p. m. 2 comentarios
Etiquetas: Bélicos, Cuerpos de elite, Guerreros legendarios, Historia del III Reich, II Guerra Mundial
Puesto que aún no se había declarado la guerra y los alemanes querían conservar cierta respetabilidad diplomática, el gobierno de Hitler emitió una declaración arguyendo que los hombres implicados eran irregulares polacos.
Pronto se olvidaron estos fallos, sin embargo, cuando las fuerzas especiales consiguieron ejecutar la tarea, imposible en apariencia, de evitar la voladura del puente de ferrocarril de Demblin, indispensable para continuar el avance de las fuerzas alemanas tras una semana de victoriosos combates. Ahora, la guerra abierta y encarnizada había cambiado las condiciones para las operaciones clandestinas. El primer requisito fue infiltrarse en las líneas del frente. Todos los hombres seleccionados para la operación de Demblin eran de Alta Silesia, hablando si acaso con más fluidez el polaco que el alemán y todos fueron equipados minuciosamente con uniformes polacos. Desplazándose a través de la zona de combate, se mezclaron con una columna de soldados y civiles que huían del avance alemán.
No hubo intentos de ocultarse; más bien, al contrario. Marchando en orden de desfile a veces a los compases de una marcha del ejército polaco, estos casi impecables infantes de Marina deberían haber atraído toda la atención por el contraste con el llamativo caos circundante.
Encabezados por un suboficial llamado Kodon, la columna alcanzó el puente el 10 de septiembre. Abriéndose paso entre la multitud de refugiados aterrorizados, Kodon localizó al comandante de los zapadores polacos encargados de volar el puente. Algo sorprendido por la llegada de esta unidad de refresco, el comandante de los zapadores intentó “llamar a su cuartel general”, pero los alemanes habían cortado las líneas. En este momento, una incursión Stuka en la zona circundante al puente dio a Kodon la ocasión de sugerir a sus “colegas” que le entregasen el control del puente.
Aceptaron agradecidos la oferta y los hombres de Kodon se encontraron como único comando del puente, a través del cual huían en gran número soldados y civiles. Durante cinco largas horas esperaron Kodon y sus hombres la aparición de los primeros Panzers.
Inmediatamente, Kodon provocó una reacción de pánico en la multitud para limpiar el puente y todo terminó. Los hombres del comando no tenían que hacer nada más, salvo volver a ponerse el uniforme alemán y prepararse para la siguiente misión.
Publicado por Proletario en 7/26/2010 11:15:00 p. m. 0 comentarios
Etiquetas: Bélicos, Cuerpos de elite, Guerreros legendarios, Historia de la guerra, Historia del III Reich, II Guerra Mundial
Desde los mismos inicios de
Hacia 1939, la organización de inteligencia y contrainteligencia alemana, Canaris se apuntó el éxito de aumentar el papel de
Las unidades especiales que se harían famosas, con el nombre de Branderburgers, se encuadraron de modo natural en el Abwehr II. El primer comandante de estas fuerzas especiales fue el Capitán von Hippel, que tuvo un destacado papel en la puesta en práctica de esta idea. Hippel había observado el valor de las tácticas de comandos usadas por von Lettow Vorbeck en las colonias alemanas en África durante
A las órdenes de Canaris, comenzó la tarea de organizar una fuerza compuesta casi enteramente por alemanes que hubieran vivido en el extranjero (África o Sudamérica) o provinieran de comunidades alemanas de los países fronterizos, por ejemplo de los sudestes checoslovacos o checos.
En cuanto a cualidades personales, las principales exigencias eran individualismo y confianza en sí mismo, imaginación y disposición para utilizar métodos poco ortodoxos cuando fuese necesario.
Sólo se reclutaban voluntarios, para garantizar el nivel de compromiso necesario en hombres que muchas veces irían a la acción disfrazados con uniformes extranjeros o vestidos de civil, lo que implicaba su segura ejecución si eran capturados.
Canaris y von Hippel eran, ambos, oficiales alemanes de la vieja escuela: conservadores, nacionalistas, pero, en un principio, no convencidos por el entusiasmo ideológico de estilo nazi. Imprimieron su propia marca de patriotismo sobre la organización, que finalmente entraría en conflicto con la jerarquía nazi. Sin embargo, en los primeros años de la guerra, pocas unidades contribuyeron más a la realización de los sueños de conquista nazi.
En 1939, los hombres de Hippel formaban una sola unidad conocida como Compañía “Alemana”; la mayoría de ellos eran polaco-parlantes reclutados a ambos lados de la frontera con Polonia. El primer día de guerra, 1 de septiembre de 1939, entraron en acción inmediata y espectacularmente.
Publicado por Proletario en 7/13/2010 08:35:00 p. m. 1 comentarios
Etiquetas: Bélicos, Cuerpos de elite, Historia del III Reich, II Guerra Mundial
No obstante ello, el gran Peiper se negó a rendirse. A las 7.00 hs del 19 de diciembre, se organizo un contraataque hacia el puente de Ambleve en Targnon, a pocos kilómetros más allá de Stoumont y, pese a problemas iniciales, se avanzo un poco. Pero cuando las noticias de la batalla de Stavelot llegaron y las defensas norteamericanas se endurecieron en torno a la estación de Stoumont, Peiper tuvo que retroceder, enviando a los restos de su unidad a reconocimiento para reforzar la amenazada conexión de suministros.
No lograron avanzar mucho, debilitando al Kampfgruppe en un momento ñeque las unidades americanas estaban cerrando el cerco rápidamente.
Desplegando los restos del 1er Batallón SS Panzer en Stoumont, los King Tigers en
El plan americano era que la 82ª División Aerotransportada, apoyada por tanques, asegurase un frente desde Stavelot hasta A las 18.30 hs del 20 de diciembre comenzó un asalto coordinado, cuando hombres de un regimiento tomaron el sanatorio de Stoumont, iniciando una salvaje batalla cuerpo a cuerpo que duro hasta bien entrada la noche. Los Panzer grenadiers de Peiper resistieron todo lo que pudieron, hasta quedar sin municiones.
Durante la noche, patrullas americanas comenzaron a infiltrarse en el perímetro alemán y fracasaron los intentos de otros elementos de la 1ª División Panzer SS para irrumpir en Stavelot, Peiper no estaba acabado aun, sin embargo, y al alba del 21 de diciembre neutralizo un ataque americano en Stoumont , causando graves perdidas en una unidad. Pero se estaba acabando el tiempo.
Cuando aumento la presión americana y los ataques aéreos se hicieron mas frecuentes, Peiper tuvo que retroceder más aun en su perímetro. Stoumont y Cheneux cayeron el 23 de diciembre tras una enconada y aguerrida resistencia.
A la 1.00 h del 24, los restos del Kampfgruppe, menos de 800 hombres a punta de fusil y coraje trataron de abrirse paso entre las filas enemigas, que como hormigas cercaban el glorioso perímetro alemán.
Muy pocos de ellos lograron salir con vida, la gran maquinaria asesina americana no dejo de funcionar hasta el ultimo minuto.
Para el 24 de diciembre casi todo estaba perdido para el Kampfgruppe Peiper, quien y a pesar de haber demostrado una valentía y arrojo sin igual, no pudo detener la ofensiva aliada, que contaba por supuesto con mas equipo, mas pertrechos y mas hombres.
A pesar de todo la valiente acción de Peiper demostró una vez mas que la superioridad, honor, lealtad y valentía del ejército alemán era sobradamente más grande que el de los aliados.
Publicado por Proletario en 7/04/2010 07:19:00 p. m. 2 comentarios
Etiquetas: Batallas legendarias, Bélicos, Historia del III Reich, II Guerra Mundial, Tácticas de combate
El Senado y Cámara de Diputados de
Artículo 1°: La búsqueda, recepción y difusión de información e ideas de toda índole, a través del servicio de Internet, se considera comprendido dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión.
Art. 2°: La presente ley comenzará a regir a partir del día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial.
Art. 3°: Comuníquese al Poder Ejecutivo. Registrada bajo el N° 26.032. Dada en la sala de sesiones del Congreso argentino, en Buenos Aires, a los dieciocho dias del mes de mayo del año dos mil cinco.